EEUU castigará con penas de hasta diez años de cárcel los ataques contra estatuas y monumentos como los que se están registrados contra el racismo. El presidente Trump firmó una orden que "protege los Monumentos, Memoriales y Estatuas y combate la Violencia Criminal reciente. ¡Largas penas de prisión por estos actos ilegales contra nuestro Gran País!", según anunció en su cuenta de Twitter.

La orden ejecutiva establece que el Gobierno federal se asegurará de que cualquier persona que ataque monumentos sea procesado y enfrente penas de hasta 10 años de cárcel.

En medio de la efervescencia de las protestas que recorrieron el país tras la muerte, a manos de un policía blanco, del afroamericano George Floyd, el pasado 25 de mayo, las estatuas de personajes históricos fueron blanco de ataques e incluso removidas por la multitud, algo que Trump criticó con dureza. El principal objetivo de los manifestantes fueron los símbolos confederados -defensores de la esclavitud durante la Guerra de Secesión- que abundan sobre todo en los estados sureños, pero también sufrieron ataques estatuas de los conquistadores españoles o de los "padres fundadores" de los Estados Unidos.

Incluso, el pasado 22 de junio, policías federales evitaron que manifestantes cargaran contra la estatua del expresidente Andrew Jackson (1829-1837), situada a escasos metros de la Casa Blanca, en el Parque Lafayette, epicentro de las protestas raciales en Washington por su ubicación, justo enfrente de la residencia del presidente. La intervención policial evitó que la estatua en la que Jackson aparece montado en un caballo que se alza sobre sus dos patas traseras, fuera derribada, ya que los manifestantes colocaron cuerdas y cadenas para sacarla del lugar.

Las movilizaciones raciales han dado paso además a medidas adoptadas por las autoridades locales, como en el caso de las localidades de Newark y Camden, en el estado de Nueva Jersey, de retirar algunas estatuas de sitios públicos. Una estatua de Cristóbal Colón fue retirada de un parque en Newark, ya que, según su alcalde, Ras Baraka, representa un "símbolo de opresión y de supremacismo blanco".

Trump se encuentra en el período más negro de su mandato, con la pandemia descontrolada, a la baja en la encuestas electorales y acaba de sufrir diversos reveses judiciales. Un juez de Nueva York desestimó una denuncia presentada por la familia del presidente en un intento de evitar la publicación de un libro escrito por una de sus sobrinas, titulado "Demasiado, pero nunca suficiente: Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo". La publicación tiene así luz verde para seguir adelante al no prosperar la denuncia de que el libro viola un acuerdo de confidencialidad relacionado con la herencia de Fred Trump, padre del mandatario estadounidense.

Además, una jueza federal ordenó al estratega Roger Stone, que trabajó para la campaña presidencial de Trump, que ingrese el próximo 14 de julio a la cárcel para cumplir su condena de 40 meses. Stone fue condenado en febrero a 3 años y 4 meses de cárcel por mentir al Congreso y por manipulación de testigos.