16 de julio de 2020
16.07.2020
La Opinión de A Coruña

La tensión entre EEUU y China lleva su relación al punto más bajo desde 1979

Trump elimina el estatus especial de Hong Kong tras las recientes sanciones aprobadas por Pekín

16.07.2020 | 01:40
Trump y Xi se saludan en una cumbre en Pekín en 2017.

En el camino que el presidente de EEUU, Donald Trump, había diseñado en busca de su reelección, dos de sus activos eran la fase uno del acuerdo comercial con el que logró una tregua en la guerra arancelaria que abrió con China y su buena relación personal con Xi Jinping. Eso era antes de que la pandemia y la cuestionada respuesta de Trump a una crisis que sigue azotando sanitaria y económicamente a su país hiciera añicos su estrategia electoral.

Conforme China se enmaraña ahora en la campaña, la relación bilateral entre Washington y Pekín se deteriora a pasos agigantados hasta llegar a lo que algunos, incluyendo el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, consideran su punto más bajo desde que reanudaron relaciones en el año 1979. Y dos acciones ejecutivas firmadas por Trump el martes, una ley del Congreso que sanciona a individuos y entidades por la ley de Seguridad Nacional aprobada para Hong Kong y un decreto que elimina el trato preferencial que recibía la isla, hunden aún más a los dos países en la espiral de enfrentamiento.

"Hong Kong será ahora tratada igual que la China continental: sin privilegios especiales, sin tratamiento económico especial, sin exportación de tecnologías sensibles", explicó Trump en una rueda de prensa, a la que casi inmediatamente le llegó la respuesta de Pekín. El Ministerio de Exteriores chino anunció ayer, sin dar detalles, que "para salvaguardar sus intereses, China lanzará las respuestas requeridas, incluyendo imposición de sanciones en entidades y personal de EEUU relevantes". Y se condenaron las medidas de Washington como "una crasa interferencia en asuntos de Hong Kong y asuntos internos de China", acusando a la Casa Blanca de "violar gravemente el derecho internacional y normas básicas de relaciones internacionales".

La escalada de Hong Kong es trascendental, pero es también el último ejemplo de un cruce de acciones y réplicas intensificados en los últimos días. El martes mismo China anunció que impondrá sanciones al gigante de defensa estadounidense Lockheed Martin en represalia por la decisión de la Administración Trump de mantener la venta de armas a Taiwán, que el Departamento de Estado ratificó la semana pasada con el anuncio de un acuerdo de 620 millones de dólares con Taipei.

El lunes, además, China había anunciado sanciones contra cuatro prominentes republicanos, incluyendo los senadores Marco Rubio y Ted Cruz, como castigo por la decisión de la Administración Trump de sancionar a altos cargos chinos por la persecución de los uigures, castigo que llegó días después de que el presidente de EE UU estampara su firma en una ley sobre los derechos humanos de la minoría musulmana.

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