Consolidados tras el pulso librado con los socios más grandes de la UE, los países frugales se disponen a mantener su cooperación como contrapeso al eje París-Berlín. Así lo dejó claro ayer el canciller austriaco, Sebastian Kurz, al calificar de "bastante histórica" la formación del citado grupo, integrado por su país, Holanda, Suecia y Dinamarca, y al que luego se unió Finlandia. "La cooperación de los 'frugales' no ha terminado, sino que continuará", aseguró el canciller. Aunque son países pequeños, son contribuyentes netos a las arcas comunitarias y, como tales, han hecho sentir su peso en las arduas negociaciones de los últimos días.