Las Fuerzas Armadas de Israel bombardearon ayer de madrugada varios objetivos supuestamente vinculados al movimiento Hamás, que controla la franja de Gaza desde 2007, en respuesta a los ataques con globos incendiarios lanzados en los últimos días desde ese territorio palestino. Según fuentes palestinas, solo se produjeron daños materiales.

Después de meses de calma, causada en buena medida por la pandemia de Covid-19, los globos incendiarios y explosivos han vuelto al escenario del conflicto desde el pasado jueves. Las agresiones con estos artefactos se han ido sucediendo intermitentemente a lo largo de los años.

La mayoría de los globos lanzados estos días eran pequeños, por lo que no han causado heridos ni destrucciones de domicilios, aunque suelen provocar incendios. En esta última oleada se han quemado "entre 200 y 300 hectáreas de campos, bosques y reserva natural", según explicó a Efe un responsable israelí de seguridad.