El Gobierno de Israel renuncia a anexionar las zonas de Cisjordania que tenía previsto declarar bajo soberanía israelí en el marco de un acuerdo para normalizar relaciones con Emiratos Árabes Unidos y que ha contado con la mediación de la Administración de Estados Unidos, que ha calificado de "histórico" el pacto.

El presidente norteamericano, Donald Trump, que ha difundido el comunicado del gobierno judío en su cuenta de Twitter, ha asegurado que el acuerdo supone "un enorme avance". "¡Histórico acuerdo de paz entre dos grandes amigos!", ha dicho Trump en uno de sus mensajes en la citada red social.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también ha celebrado el paso como "histórico", sin entrar en el detalle del contenido. El acuerdo ha sido posible tras unos últimos contactos entre Trump, Netanyahu y el príncipe heredero emiratí, Mohamed bin Zayed, según recoge el texto.

Como resultado de la normalización de relaciones, y "a petición del presidente Trump", las autoridades de Israel han accedido a suspender "la declaración de la soberanía" en los territorios incluidos dentro del plan de paz de la Administración norteamericana, lo que paralizaría cualquier gesto sobre Cisjordania.

Este hito es precisamente el que ha destacado en las redes sociales el príncipe emiratí al informar del acuerdo, en virtud del cual "Emiratos e Israel también han acordado cooperar y establecer una hoja de ruta hacia el establecimiento de relaciones bilaterales".

Emiratos, que en los últimos años había ejercido de mediador de Israel con otros países de la región, figuraba entre los que había criticado la posible anexión de partes de Cisjordania. Israel aspira ahora a "estrechar lazos" con otros países del mundo árabe y musulmán, reza el acuerdo.

Las tres partes implicadas en estas conversaciones confían en que el acuerdo permita "avanzar hacia la paz en Oriente Próximo", mientras que se comprometen a seguir trabajando en una resolución "justa, completa y duradera" del conflicto entre israelíes y palestinos.

Estados Unidos celebra que ahora sus "dos socios más fiables y capaces" en la zona hayan decidido zanjar sus tradicionales disputas trabajando en áreas de interés común, mientras que los líderes israelí y emiratí agradecen "la dedicación de Trump para lograr la paz en la región" con un enfoque que consideran "pragmático y único".

El acuerdo prevé que "en las próximas semanas" autoridades de Israel y Emiratos se reúnan para firmar los memorandos en temas concretos, al tiempo que se plantea la apertura de embajadas. Con este pacto, ya son tres los países árabes con los que Israel ha firmado la paz, además de Egipto y Jordania.

El acuerdo, sin embargo, no satisface a los palestinos. Hanan Ahsrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), reprochó ayer a Emiratos Árabes Unidos el acuerdo diplomático con Israel y consideró que "no nos hace ningún favor".

"Los EAU han sacado a la luz sus tratos secretos de normalización con Israel. Por favor, no nos hagan un favor. No somos la hoja de parra de nadie", publicó Ashrawi en referencia a la condición del acuerdo por el que Israel suspende la anexión de territorio palestino ocupado.

El movimiento islamista palestino, Hamás, que controla la Franja de Gaza, rechazó también el acuerdo y aseguró que "no sirve en absoluto a la causa palestina". Considera además que la firma "alienta a la ocupación [israelí] a continuar negando los derechos de nuestro pueblo palestino y a aumentar sus agresiones contra nosotros", señaló desde el enclave costero el portavoz de Hamás, Hazem Qassem.