Después de más de un año de batalla intensa, las dos partes del conflicto libio anunciaron ayer un "alto el fuego inmediato" y el cese de todas las hostilidades. El primero en hacerlo fue el jefe del Gobierno de Unión Nacional (GNA), con sede en Trípoli y reconocido por la ONU, Fayez al Sarraj.

A su anuncio, le siguió otro del presidente de la Cámara de Representantes, Aguila Saleh, rival de Sarraj y aliado de Jalifa Haftar, el líder del otro bando del conflicto y cuya base es Bengasi. Sarraj, además, dijo que convocará elecciones parlamentarias y presidenciales en marzo del año que viene.

En la actualidad, el conflicto había entrado en un punto muerto. "Las dos iniciativas crean esperanza para una solución política en la crisis libia, una solución que rubrica el deseo de la población libia de vivir en paz y dignamente", dijo Stephanie Williams, jefa de la misión de la ONU en Libia.