El carcelero y torturador del Jemer Rojo camboyano, Kaing Guek Eav, Duch, murió ayer a los 77 años en Nom Pen, la capital del país, mientras cumplía una cadena perpetua por crímenes contra la Humanidad, tortura y asesinato. Duch, que llegó a mostrar su arrepentimiento durante el juicio y buscó clemencia asegurando que solo cumplía órdenes, fue responsable de la tortura y muerte de 12.000 a 16.000 personas en una escuela convertida en prisión.