07 de octubre de 2020
07.10.2020
La Opinión de A Coruña

Trump equipara el Covid con la gripe y las redes penalizan su mensaje por engañoso

El presidente de EEUU regresa a la Casa Blanca tras su hospitalización y su primer gesto es quitarse la mascarilla pese a que aún puede contagiar a las personas de su entorno

07.10.2020 | 00:53
Trump se quita la mascarilla en la Casa Blanca, después de salir del hospital militar Walter Reed.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió ayer un mensaje en su perfil de Twitter en el que comparaba el Covid-19 con una gripe común y la red social le penalizó con una etiqueta de advertencia en la que avisa a los potenciales lectores de que el mensaje puede contener información falsa.

"¡La temporada de la gripe está al caer! Mucha gente muere cada año, a veces más de 100.000, a pesar de que existe la vacuna. ¿Vamos a cerrar nuestro país? No, hemos aprendido a vivir con ello, como estamos aprendiendo a vivir con el Covid y en muchas personas es bastante menos letal", escribió el mandatario en su perfil oficial de la red social. En el mensaje Trump señala que Estados Unidos no se va a confinar por la temporada de gripe y asegura que hay que aprender a convivir con el coronavirus igual que se ha hecho con la gripe.

Twitter dio el primer paso y ocultó el tuit del mandatario con una advertencia de que viola las reglas de esa red social "sobre la difusión de información engañosa y potencialmente dañina relacionada con el Covid-19", aunque lo mantuvo accesible si se hacía clic sobre él por su "interés para el público".

Esta es una estrategia que Twitter ya ha seguido en varias ocasiones con mensajes del inquilino de la Casa Blanca desde que, en mayo, empezó a verificar y colocar alertas junto a los contenidos compartidos por Trump, que tiene en la plataforma del pájaro azul su red social favorita.

A la decisión de Twitter le siguió la de otra red social, Facebook, que fue aún más drástico y eliminó completamente el mensaje al considerar, según indicaron desde la empresa en un comunicado, que se trataba de "información incorrecta sobre la severidad del Covid-19".

Donald Trump volvió el lunes a la residencia presidencial y su primer gesto ante sus seguidores fue saludarles quitándose la mascarilla, a pesar de que el mandatario todavía puede contagiar a otras personas de su entorno porque aún no ha superado la enfermedad.

Su primer mensaje a los estadounidense tras volver del hospital fue exhortarles a no tener miedo al coronavirus. "No dejen que les domine. No le tengan miedo. Van a ganarle. Tenemos los mejores equipos médicos. Tenemos los mejores medicamentos, todos desarrollados recientemente", argumentó el lunes.

A pesar de seguir enfermo, el médico de la Casa Blanca, Sean Conley, destacó el buen estado de salud del Presidente al día siguiente de regresar a la Casa Blanca después de tres días de hospitalización. "Tuvo una primera noche tranquila en casa y hoy no reporta ningún síntoma", dijo Conley en una nota. "Sigue estando extremadamente bien en general", agregó.

La pandemia del coronavirus ha acabado con la vida de más de 210.000 personas en EEUU y deja hasta la fecha más de siete millones de contagios. A lo largo de la pandemia, Trump ha minusvalorado en varias ocasiones el riesgo que representa el coronavirus y en el primer debate frente al candidato presidencial del Partido Demócrata, el exvicepresidente Joe Biden, le echó en cara que llevara siempre la mascarilla, argumentando que él solo la lleva cuando considera que es necesario.

El colegio virtual

Nueva York se convirtió el pasado jueves en la primera gran ciudad de EEUU en reabrir los colegios públicos, hito celebrado como un paso decisivo hacia la normalidad en la que fuera zona cero de la pandemia de coronavirus en el país. La alegría no duró demasiado.

Solo cuatro días después, el gobernador del estado, Andrew Cuomo, ordenó cerrar más de 300 colegios en nueve distritos de Queens y Brooklyn. Y no lo hizo porque se hubieran detectado brotes en las aulas, sino por el aumento significativo de la incidencia del Covid-19 en las comunidades de su entorno. Todas ellas con abundante población de judíos ultraortodoxos, reacios a ponerse la mascarilla y cumplir con la distancia social.

El curso comenzó en agosto con la educación virtual como norma, y desde entonces se han ido expandiendo las clases presenciales, aunque sin demasiada uniformidad y siguiendo modelos distintos.

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