Al menos tres personas murieron y varias resultaron heridas por el ataque de un terrorista armado con un cuchillo ocurrido en la localidad francesa de Niza. Desplazado hasta el lugar de los hechos, Emmanuel Macron denunció "un atentado terrorista islamista". Lejos de ser el único incidente registrado ayer, un hombre armado con un cuchillo atacó a varios transeúntes en Aviñón. Un tercer individuo agredió con un objeto punzante a un guarda de seguridad del consulado francés en la ciudad saudí de Yeda. Una serie de sucesos que obligó a Francia a elevar su alerta de seguridad al nivel de "emergencia" en todo el país.

La secuencia de sucesos llega en un momento especialmente sensible para Francia. El país todavía no ha digerido el asesinato de Samuel Paty, el profesor decapitado por haber ilustrado sus clases sobre la libertad de expresión con las caricaturas del profeta Mahoma, y ya tiene que hacer frente a una nueva tragedia. La posición de Macron, defendiendo a capa y espada la publicación de las controvertidas ilustraciones, se traduce ya en una campaña de protesta en diferentes países musulmanes, condenado la posición de Francia y exigiendo el boicot a sus productos.

El ataque en Niza se saldó con la vida del sacristán de la basílica de Nuestra Señora de Niza, un templo neogótico situado en pleno centro de la ciudad. Las otras víctimas mortales son una mujer que habría sido degollada, según señaló el alcalde al canal de televisión BFMTV, y un hombre que logró escapar y refugiarse en un bar cercano tras haber sido gravemente herido, pero que acabó falleciendo más tarde.

El ministro del Interior, Gérald Darmanin, instó a la ciudadanía a evitar acudir a la zona. El alcalde de Niza, Christian Estrosi, también lanzó la misma recomendación, si bien confirmó que el presunto agresor ya fue detenido por la policía. Herido de bala durante su arresto, el asaltante se encuentra ingresado en estado de emergencia absoluta.

Ataque contra la libertad

Se trata de Brahim Aoussaoui, un tunecino de 21 años, llegado a Europa a través de la isla italiana de Lampedusa en septiembre, según fuentes informadas. El joven, que estaba en Francia desde comienzos de octubre, había llegado a fines de septiembre a Lampedusa y estuvo en cuarentena, antes de de ser obligado a dejar territorio italiano.

El primer ministro, Jean Castex, abandonó la Asamblea Nacional, donde debía abordar los detalles del nuevo confinamiento nacional que entrará en vigor hoy, para unirse a la reunión de urgencia convocada por el ministro del Interior. "En las circunstancias tan difíciles que atraviesa nuestro país, solo puedo pedir la unidad y la cohesión de toda la representación nacional", dijo el jefe del Ejecutivo a los parlamentarios. Castex aseguró que la respuesta de Francia será "firme, implacable e inmediata", calificando el suceso como "un ataque tan cobarde como bárbaro cometido contra la libertad de culto y, más allá de eso, contra la libertad de conciencia".

El nivel de alerta de seguridad en todo el territorio galo se elevó al estado de "emergencia", es decir, el "máximo nivel de vigilancia" ante una amenaza inminente. Por su parte, Macron anunció el aumento de 3.000 a 7.000 militares movilizados en el marco de la operación Centinela, cuya misión es vigilar lugares especialmente sensibles en el marco de la lucha antiterrorista. La Fiscalía Nacional Antiterrorista se ha hecho cargo del caso. El ministerio público ha abierto una investigación por "asesinato en relación con una organización terrorista y asociación de malhechores terrorista criminal".

Aviñón

Dos horas después del suceso de Niza, un hombre armado con un cuchillo intentó atacar a los transeúntes en plena calle, en Aviñón. El atacante habría gritado "Allah Akhbar" y amenazado a los transeúntes con un cuchillo, antes de ser neutralizado por la policía, que respondió abriendo fuego. Hay una investigación en marcha para esclarecer el incidente.

Las alertas también se han activado en Arabia Saudí. Las fuerzas de seguridad autóctonas detuvieron ayer a un ciudadano que atacó con un objeto punzante a un guarda de seguridad del consulado francés en la ciudad de Yeda, en el oeste de Arabia Saudí. La embajada francesa pidió a sus compatriotas en Arabia Saudí que mantengan "una vigilancia máxima".