Un fuerte terremoto de 6,8 en la orilla oriental del mar Egeo sacudió ayer la costa oeste de Turquía además de las islas griegas más cercanas a Anatolia. Según informaron las autoridades turcas hay al menos 17 muertos y 700 heridos. Grecia reportó la muerte de dos jóvenes de 15 y 17 años que salían del instituto en Samos, la isla más cercana al epicentro, donde hay 8 heridos y algunos edificios antiguos afectados.

La peor parte se la llevó Esmirna. Las autoridades temen que el número de muertos aumente en las próximas horas, ya que 20 edificios de viviendas quedaron completamente destruidos. "Estamos tomando todas las medidas necesarias para ayudar", dijo ayer el presidente Erdogan. Su Gobierno ha sido muy criticado por no tomar medidas y proteger el país de los terremotos. El último mortal fue en enero con 41 fallecidos.