Evo Morales cruzó ayer la frontera entre Argentina y Bolivia para iniciar una caravana triunfal de dos días que lo llevará a Chimoré. Pisará otra vez el suelo de esa localidad de la región de Cochabamba un año después de haber sido derrocado y de subirse allí a un avión con destino a México. "Estaba seguro de que iba a volver, pero no pensé que tan pronto", dijo. El triunfo electoral de Luis Arce creó las condiciones para su retorno.