Tras 44 días de combates y cerca de 5.000 muertos, la guerra en el Cáucaso ha acabado. Armenia y Azerbaiyán firmaron ayer, junto con Rusia, un acuerdo de alto el fuego que, a diferencia de los anteriores, va a ser respetado, dado que se asemeja a una rendición de Armenia. Este país acabó cediendo tras observar los avances constantes de los soldados azerbaiyanos hacia el corazón del Alto Karabaj, la región en disputa.

"He tomado una decisión muy difícil, para mí y para todos nosotros. He firmado una declaración con los presidentes de Rusia y Azerbaiyán que acaba con la guerra del Karabaj", manifestó en un discurso ofrecido de madrugada el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyán.