Los diputados demócratas de Hong Kong (opositores) anunciaron ayer la renuncia en bloque a sus escaños poco después de que el Gobierno local de la excolonia británica destituyese a cuatro de ellos. La destitución se hizo en aplicación de una nueva norma aprobada por el legislativo de Pekín contra quienes promuevan la independencia de Hong Kong, apoyen la intervención extranjera en sus asuntos o participen en actos que pongan en riesgo la seguridad nacional.

Los parlamentarios demócratas eran 19 del total de 70 que componen la cámara -en la que ya solo quedan oficialistas- y habían amenazado el pasado lunes con retirarse en masa del Parlamento local si Pekín destituía a alguno de ellos.

Kwok Ka-ki, uno de los diputados destituidos, manifestó que la medida "es una clara violación de la Ley Básica (la miniconstitución hongkonesa)" y de su derecho "a participar en los asuntos públicos".

"Desde ahora cualquiera que sea encontrado políticamente incorrecto o no patriota, podrá ser expulsado usando cualquier medio", avisó la diputada opositora Claudia Mo.

La jefa del Gobierno local, Carrie Lam, aseguró con anterioridad en una rueda de prensa que no puede "permitir que miembros del Consejo Legislativo, que han sido juzgados incapaces de cumplir con los requisitos para servir en el Consejo Legislativo, continúen operando" en el mismo.

A mediados del pasado julio doce candidatos opositores a las elecciones, previstas entonces para dos meses después, fueron descalificados después de que la Comisión Electoral local considerase que su nominación era inválida. El 31 de julio, Lam anunció que aplazaba un año las legislativas, previstas para el 6 de septiembre, debido al empeoramiento de la pandemia de Covid en la ciudad.

La oposición consideró que Lam y el oficialismo prochino utilizaron el coronavirus como excusa para no llevar a cabo los comicios, ya que las fuerzas prodemocráticas esperaban obtener una victoria en ellos tras el arrasador triunfo que cosecharon en las elecciones de distrito de noviembre de 2019.