22 de noviembre de 2020
22.11.2020
La Opinión de A Coruña

El G20 reclama una vacuna asequible y universal en su cumbre sobre el Covid

- Emmanuel Macron: "No habrá una respuesta eficaz que no sea coordinada y global" - Varios países instan a fortalecer la OMS, atacada por Donald Trump

22.11.2020 | 01:12
Pedro Sánchez, participando ayer desde la Moncloa en la cumbre telemática del G20.

Una vacuna universal y asequible y coordinar las respuestas ante un desafío global. Fue la reclamación casi unánime de los líderes del G20 durante la primera jornada de la cumbre virtual que acoge Arabia Saudí, presidenta de turno del grupo, en plena segunda ola del coronavirus, con más de 57 millones de casos y 1,3 millones de muertes en todo el mundo. El objetivo, según resaltaron varios de los líderes participantes, entre ellos Pedro Sánchez, es evitar que los países más pobres se queden descolgados. "No habrá una respuesta eficaz que no sea global, coordinada y solidaria", destacó el presidente francés, Emmanuel Macron. "No estaremos a salvo hasta que todo el mundo esté a salvo", dijo, a su vez, el anfitrión de la cita, el rey saudí Salman bin Abdulaziz.

Tanto Macron como la canciller alemana, Angela Merkel, pusieron ayer el acento en la necesidad de contribuir económicamente a los esfuerzos para que la vacuna sea accesible. Se referían en concreto al acelerador del acceso a las herramientas contra el Covid-19 y a su mecanismo Covax, una "plataforma global única destinada al desarrollo, la producción y el acceso a medicamentos, pruebas diagnósticas y vacunas" contra el Covid. De momento, esta herramienta, que se puso en marcha a finales de abril tras la cumbre extraordinaria del G20 de marzo, ha logrado recaudar 4.220 millones y su objetivo es repartir 2.000 millones de dosis hasta finales de 2021.

La defensa del multilateralismo y de organismos supranacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue otro de los asuntos que se abordaron en la cumbre. Merkel y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, instaron a fortalecer la entidad, muy criticada por la Administración de Donald Trump, que llegó incluso a retirar a EEUU de la organización.

El dirigente de Italia, país que asumirá la presidencia del G20 el próximo año, anunció también que durante su mandato promoverá un esfuerzo coordinado para superar la crisis económica con especial atención a los países más vulnerables. Y es que el reto es ingente, por lo que tanto el rey de Arabia Saudí como varios de los dirigentes participantes propusieron que la recuperación sea "inclusiva" y "sostenible".

En el apartado económico, China reclamó "reducir los impuestos y las barreras aduaneras" e instó a sopesar la posibilidad de "liberalizar el comercio de equipamientos médicos esenciales". En la misma línea se expresaron el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que criticó el refuerzo de la "tendencia a aislarse" y a "elevar nuevamente muros de aduana", y el presidente ruso, Vladimir Putin, que abogó por el final de las prácticas proteccionistas y de las sanciones unilaterales para salvar los grandes desafíos que esperan al mundo cuando empiece a recuperarse de la pandemia.

El líder chino, Xi Jinping, propuso mayor coordinación internacional para facilitar el movimiento de personas a través de dos herramientas: "vías rápidas" o corredores que faciliten los viajes ordenados y un mecanismo por el cual los resultados de las pruebas de Covid de los viajeros puedan ser reconocidos internacionalmente a través de códigos de salud digitales.

Como en toda cumbre, en esta también hubo versos sueltos. Fueron los mandatarios de Estados Unidos y Brasil. Ambos sacaron pecho de su gestión de la crisis sanitaria. El discurso de Trump se centró en decir "que él ha hecho un trabajo absolutamente increíble durante su mandato, sobre el plano económico y frente a la pandemia", explicó un delegado que tuvo acceso a la alocución. "Desde el inicio, nosotros supimos que era necesario cuidar de la salud y de la economía simultáneamente. El tiempo viene a darnos la razón", dijo Jair Bolsonaro. EEUU y Brasil son los dos países que acumulan más muertes en todo el mundo (254.897 y 168.613, respectivamente, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins) y también, junto a la India, los que encabezan el podio de contagios.

Durante el mandato que está a punto de concluir, tras la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, Trump no ha ocultado su desdén por los foros multilaterales. En esta ocasión no ha sido diferente. La Casa Blanca mantuvo hasta el último minuto la incógnita sobre su participación en el cónclave. Y una vez en la reunión, el todavía inquilino de la Casa Blanca la abandonó tras su discurso para desplazarse a su club privado de Virginia a jugar al golf. En su lugar dejó al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

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