Muchos celebraban el “gobierno de unidad nacional” que el pasado abril firmaron Netanyahu y Gantz poniendo fin a un año de parálisis política en Israel. Pero parece que de esa unión no queda nada. Gracias al apoyo de Azul y Blanco, la coalición de centro-derecha de Gantz, la Knesset, el Parlamento israelí, aprobó ayer su disolución. Este es el primer paso para la convocatoria de las cuartas elecciones en dos años. La incapacidad del primer ministro de presentar los Presupuestos aboca al país a las urnas, escenario más que positivo para Netanyahu.

“Netanyahu no me mintió”, sentenciaba Gantz este martes. “Os ha mentido a todos”, aseguró. En noviembre de 2021 el ministro de Defensa debe relevar a Netanyahu en el poder, donde lleva instalado 15 años como el primer ministro más longevo de la historia de Israel. Pero los críticos de Israel sabían que Netanyahu, el “quebrantador de promesas en serie”, no abandonaría el cargo tan fácilmente y menos sin hundir a la coalición de Gantz por el camino.

Los Presupuestos han sido el motivo de la discordia entre los socios de gobierno. “Netanyahu se comprometió a aprobar un presupuesto en agosto y, naturalmente, no cumplió su palabra”, recordaba Gantz este martes; “prometió que sucedería en diciembre y no está cumpliendo; ¿alguien le cree más?”. Pero Netanyahu aún podría salvarse de abandonar el poder si presenta unos presupuestos antes del 23 de diciembre. Gantz ha admitido que si lo hace retiraría su oposición al actual premier.

“Ahora no es el momento de las elecciones”, dijo Netanyahu el martes, “ahora es el momento de la unidad”. Aunque una nueva cita electoral beneficiaría al actual primer ministro. Pero evitar que pasen los presupuestos permitiría a Netanyahu ignorar la rotación en el gobierno que prometió en abril. Unos meses más en el poder harían que se disipara el clima de oposición a Netanyahu en las calles y ganaría tiempo para recomponerse de sus litigios con la justicia: el mes que viene tiene sus tres juicios por corrupción por soborno, fraude y abuso de poder.

Pandemia más ligera

La pandemia del coronavirus aligeraría. “Cientos de miles de israelíes habrán sido vacunados, cientos de miles más estarán en lista de espera, las empresas se reactivarán y el desempleo disminuirá”, predice el analista Yossi Verter en Haaretz. A su vez, la crisis económica causada por la pésima gestión de Netanyahu de la pandemia tal vez diera una tregua a Israel para marzo del año que viene, fecha en la que se celebrarían estas posibles cuartas elecciones.