Luchar contra el islamismo radical es una prioridad para Emmanuel Macron y su Gobierno. Ayer, el proyecto de ley para reafirmar los principios republicanos, conocido inicialmente como proyecto de ley contra el separatismo islamista, llegó al Consejo de Ministros. “Este texto no es un texto contra las religiones, ni contra la religión musulmana en particular. Es una ley de emancipación frente al fanatismo religioso”, insistió el primer ministro, Jean Castex, durante la presentación. De hecho, el texto no cita ninguna religión en particular.

La del 9 de diciembre no es una fecha anodina, se trata del aniversario de la promulgación de la ley de 1905, la misma que establece las bases de uno de los principales pilares republicanos: el laicismo. La presentación del texto es una declaración de principios por parte del jefe de Estado: Francia combatirá con mano de hierro el islamismo radical.

El texto condiciona cualquier ayuda pública a una asociación a la firma de “un contrato de compromiso republicano”. Además se prevé la neutralidad religiosa de los funcionarios y se reforzará el control de la poligamia y los matrimonios forzosos, entre otras medidas.