Tras los últimos ataques híbridos en la frontera oriental, la Unión Europea ha decidido dar un paso más contra el régimen bielorruso de Aleksánder Lukashenko. El Consejo ha decidido suspender parcialmente la aplicación del acuerdo entre la UE y Bielorrusia que facilita la expedición de visados y que entró en vigor el 1 de julio de 2020. La decisión responde a los intentos bielorrusos de desestabilizar la UE, afectará a funcionarios del Gobierno pero no a los ciudadanos de a pie que seguirán beneficiándose de la flexibilidad para viajar y entrará en vigor 48 horas después de su publicación en el Diario Oficial, el plazo para informar al régimen bielorruso de la decisión.

“Condenamos y rechazamos firmemente la continua instrumentalización de la inmigración por parte del régimen bielorruso. Es inaceptable que Bielorrusia disponga a su antojo de la vida de las personas con fines políticos. La Decisión de hoy pone de manifiesto una vez más nuestro compromiso común de seguir luchando contra estos continuos ataques híbridos”, ha dicho Ales Hojs, ministro de interior de Eslovenia y presidente de turno del Consejo.

La suspensión del acuerdo, destinado a facilitar la expedición de visados para estancias de corta duración, abarca las disposiciones que eximen de la presentación de pruebas documentales, regulan la expedición de visados para entradas múltiples y reducen las tasas de tramitación de visados que se aplican cuando se desplazan a la UE. Concretamente, se verán afectados los miembros de delegaciones oficiales bielorrusas, los miembros de gobiernos y parlamentos nacionales y regionales de Bielorrusia y los miembros del Tribunal Constitucional de Bielorrusia y del Tribunal Supremo de Bielorrusia, en el ejercicio de sus funciones.

También afectarán a los miembros de una delegación oficial bielorrusa que se desplace a la UE como consecuencia de una invitación oficial para participar periódicamente en reuniones, consultas, negociaciones o programas de intercambio, o bien en actos celebrados por organizaciones intergubernamentales en el territorio de los Estados miembros.

Más sanciones

La decisión se produce veinticuatro horas después de que la presidencia de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reclamara a los Veintisiete la extensión de las sanciones contra Bielorrusia y la posibilidad de sancionar también a las aerolíneas de terceros países que participan en el tráfico de seres humanos. Según denuncia el Consejo, el régimen bielorruso comenzó en junio de 2021 a organizar vuelos y viajes internos para facilitar el tránsito de inmigrantes hacia la UE, primero a Lituania y posteriormente a Letonia y Polonia quedan registrado un aumento “sin precedentes de los flujos migratorios irregulares procedentes de Bielorrusia” que “induce a pensar que el régimen bielorruso está fomentando la migración irregular con fines políticos, y en particular como represalia contra Lituania, Polonia y Letonia por su posición sobre Bielorrusia”.

Los Veintisiete considera que las acciones emprendidas por el régimen de Lukashenko vulneran los principios fundamentales sobre los que se celebró el acuerdo de facilitación y van en contra de los intereses de la Unión y de sus Estados miembros. “Dichas acciones no muestran respeto por los derechos humanos o los principios democráticos, y provocan flujos de migración irregular del territorio de Bielorrusia al territorio de la Unión”, denuncia en su decisión.