Tres militantes kurdos murieron y otras tres personas resultaron heridas este viernes en un tiroteo en el centro de París. Poco antes del mediodía, un hombre disparó en la zona donde se encuentra el Centro Democrático Kurdo de Francia, en el distrito X de la capital francesa (centro-este). Uno de los heridos se encuentra en estado muy grave y los otros dos en estado grave, tras estos disparos que conmovieron una zona comercial donde vive y trabaja una importante comunidad kurda y turca.

La policía detuvo como principal sospechoso a un francés de 69 años. La fiscalía ha abierto una investigación "por los delitos de asesinato, homicidio y violencia agravada", indicó la fiscal de París, Laure Beccuau. El arrestado, que es un conductor de trenes jubilado y forma parte de un club de tiro, también está herido "sobre todo en el rostro". En diciembre del año pasado, ya había atacado con un sable un campamento de inmigrantes en la capital francesa, sin provocar víctimas mortales. En 2016, también había estado involucrado en otro intento de homicidio. Hacía pocas semanas que había salido de prisión.

Testigos del incidente aseguraron que el individuo fue reducido en un primer momento, antes de que llegaran las fuerzas de seguridad, por los propios transeúntes después de abrir fuego. Indicaron que oyeron entre siete u ocho disparos. El homicida disparó en el exterior del centro kurdo, delante de un restaurante y de una peluquería. De momento, se desconocen las motivaciones exactas del ataque, aunque las autoridades apuntaron al racismo como un posible móvil. La fiscalía antiterrorista no se hizo cargo de la investigación.

"Quería atacar a extranjeros"

"Los kurdos de Francia fueron la diana de un ataque odioso en el corazón de París", aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron. "No conocemos las motivaciones exactas del asesino, (...) que manifiestamente actuó solo", dijo el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en declaraciones a la prensa desde el lugar de los hechos. "No está claro que (el autor de los disparos) quisiera asesinar específicamente a personas kurdas, aunque todo apunta que quería atacar a extranjeros", añadió Darmanin, quien insistió en que el principal sospechoso "no era alguien de ultraderecha", pese a su ataque xenófobo el año pasado.

Representantes de la oposición de izquierdas se mostraron más contundentes para condenar el homicidio. "Tristeza y rabia ante el ataque terrorista contra el centro cultural kurdo", afirmó en Twitter el insumiso Jean-Luc Mélenchon. "Hace un año, atacó a migrantes. Hoy el criminal atacó a kurdos. Lo que sucedió en #París10 debe alertarnos ante el peligro que representa la extrema derecha", tuiteó el secretario general del Partido Socialista, Olivier Faure. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, agradeció a la policía su "decisiva intervención en el terrible ataque".

¿Un ataque premeditado contra los kurdos?

"Es un ataque premeditado contra la comunidad kurda. Me recuerda lo que sucedió el 9 de enero de 2013", dijo a El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica, Ervin, de 27 años, una militante del Centro Democrático Kurdo de Francia, refiriéndose al asesinato en el mismo distrito de la capital francesa de tres militantes de la formación nacionalista kurda PKK. "Sentimos mucha rabia y una gran impotencia", añadió Patrick Subasi, un kurdo residente en Francia. Las autoridades galas anunciaron haber reforzado la protección de los lugares de esta comunidad. Según fuentes kurdas, una de las víctimas sería el cantante Mir Perwer.

Numerosos miembros de la comunidad kurda en la capital francesa se acercaron al lugar de los hechos, donde se oían proclamas de "Erdogan asesino", aunque se desconoce cualquier vínculo entre el sospechoso y los servicios secretos turcos. Poco antes de las cinco de la tarde, se produjeron enfrentamientos entre la policía y las personas concentradas cerca del cordón policial. Hubo contenedores de basura incendiados y lanzamientos de objetos por parte de los concentrados, mientras que los agentes antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos. Una muestra de la rabia provocada por este tiroteo en el corazón del París popular.