El “flagrante desprecio” del régimen iraní de la dignidad humana y las aspiraciones democráticas de sus propios ciudadanos, así como su apoyo a Rusia, hacen necesarios nuevos ajustes en la posición de la Unión Europea (UE) hacia Irán. Es el mensaje lanzado este jueves por el pleno del Parlamento Europeo en una resolución aprobada a mano alzada que reclama a los Veintisiete la ampliación de la lista de sanciones para castigar a todas las personas y entidades responsables de las violaciones de derechos humanos, incluidos el líder Supremo Alí Jamenei, el presidente Ebrahim Raisi y el fiscal general Mohamad Jafar Montazeri así como sus familias. El texto también insta a la UE a incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista europea de grupos terroristas, así como a sus grupos subsidiarios, y al régimen iraní le pide que libere a todos los europeos detenidos y detenga las sentencias a muerte y las ejecuciones.

Los eurodiputados llaman al régimen iraní a poner fin “de forma inmediata e incondicional” a cualquier para llevar a cabo ejecuciones, a abstenerse de solicitar más sentencias de muerte, establecer una moratoria oficial de las ejecuciones con el objetivo de abolir completamente la pena de muerte en el país y a anular todas las condenas y sentencias a la pena de muerte dictadas. Un arma que el régimen de Teherán ha utilizado para “poner fin a la disidencia y castigar a las personas por ejercer sus derechos fundamentales”, denuncian expresando solidaridad con los jóvenes, las mujeres y los hombres que han participado en las protestas pacíficas en todo el país contra la “opresión sistemática y creciente” y las “violaciones graves y masivas” de los derechos humanos.

La resolución también condena “el uso generalizado, brutal, intencionado y desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad iraníes contra manifestantes pacíficos” y pide a las autoridades iraníes que pongan fin a la “represión ejercida contra sus propios ciudadanos”, que liberen de forma inmediata a todos los detenidos y que permitan una “investigación imparcial y eficaz de las violaciones”, incluido el asesinato de Mahsa Amini, la joven detenida por la policía de la moral y muerta en comisaria. Además, reclaman a las autoridades iraníes que permitan las visitas a todos los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y, en particular, de su relator especial sobre la situación de los derechos humanos en Irán, así como acceso a observadores independientes de las embajadas europeas a los juicios relacionados con las protestas.

Liberación de europeos

La Eurocámara también hace especial hincapié en la liberación de todos los defensores de derechos humanos y periodistas, incluidos los europeos detenidos, y la retirada de cargos contra ellos. Particularmente, condenan “enérgicamente, la sentencia contra el belga y miembro de una ONG Olivier Vandecasteele, castigado a 40 años de cárcel, 74 latigazos y una multa de un millón de euros “por una acusación ficticia de espionaje”. Reclama así la liberación inmediata e incondicional y la repatriación segura de Ahmad Reza Djalali y de Olivier Vandecasteele así como de los siete ciudadanos franceses que siguen detenidos en Irán, incluida Cécile Kohler. 

Por todo esto, el pleno del Parlamento Europeo insta al jefe de la diplomacia europea y a los gobiernos de la UE a seguir ampliando la lista de sanciones contra Irán y a todos los Estados miembros y oenegés que almacenen, conserven y compartan las pruebas disponibles que puedan contribuir a las investigaciones y que cooperen con la Corte Penal Internacional. Los eurodiputados también reclaman nuevas medidas restrictivas por el “suministro continuado” de drones a Rusia y por los planes de Teherán de suministrarle también misiles tierra-tierra “para su utilización contra Ucrania”. Una decisión con la que la república islámica contribuye “a los crímenes de guerra en Ucrania”.

El mensaje a Irán y a la comunidad internacional también se hace eco de la política continuada del régimen islámico de bloquear el acceso a internet y las redes móviles en el marco de las protestas e impedir la comunicación y la libre circulación de información a los ciudadanos lo que supone una “clara violación del derecho internacional”. Además, expresa la profunda preocupación que existe en la Eurocámara por la “represión transnacional estructural” ejercida por Irán y que incluye “espionaje, asesinatos, intentos de atentado con bomba, ciberataques, campañas de desinformación” y otras medidas contra la diáspora iraní que vive en la UE.