Concierto del grupo madrileño.

Aunque no sabemos el número exacto de conciertos que han dado a lo largo de estos diez años, los tres miembros de 84 han recorrido la geografía española con sus tres discos hasta que, este viernes pasado, dieron su último concierto antes de separarse en la sala Joy Eslava. No necesitan ser anunciados, efectos de luz o entradas triunfales. Solo con bajar los primeros escalones que conducen al escenario, se desata el griterío entre el público. Sonrientes, se colocan cada uno enfrente de su micrófono. No hay tiempo que perder. Las dos últimas horas de 84 acaban de empezar.

Las canciones de 84 son las típicas que jamás querrías oír con tus padres delante. Jaime Fontecha, Ramón Vázquez y Enrique Berenguer son las tres voces y guitarras que están detrás, más conocidos por sus nombres artísticos: Jimbo, Mon y Beris, que las fans chillan felizmente. Su música, nada artificiosa con reminiscencias de grupos de rock como The Eagles o The Beatles, viene acompañada de letras deslenguadas y atrevidas que consiguen conectar con el público. Porque las canciones de 84 no hablan de cosas que suelen pasarte en la vida, hablan de cosas que te gustaría que te sucedieran, en definitiva, letras que te gustaría haber inspirado.