Proyección de la película de Jorge Coira.

Juan trabaja para los servicios secretos; con el fin de tener acceso al chalé de una pareja implicada en el tráfico de armas se acerca a Wendy, la asistenta filipina que vive en la casa y establece con ella una relación que irá volviéndose cada vez más compleja. En paralelo, Juan realiza otros trabajos «no oficiales» para proteger los intereses de las élites más poderosas del país, que ahora pusieron sus ojos en Ángel González, un político aparentemente anódino cuyos trapos sucios deberá buscar o «inventar» con la ayuda de Marta, la hija de un reconocido actor.