Funcion de teatro.

Se conocieron y se rindieron el uno al otro. Descubrieron el hábito de la turbulencia, la oportunidad de abrazarse y el miedo a la soledad. Permanecer en el paraíso no fue tarea fácil, permanecer en el presente, sin la refracción del pasado ni la proyección del futuro.

Todos nos buscamos, a lo largo del camino, bajo la luz incierta que nos percibe y que desvanece los límites del tiempo, dirigidos hacia un horizonte sin memoria, hacia una soledad plena en la que el amor tal vez se despliega en el latido del corazón.