Recurrir a los productos en la lata es una practica cada vez más extendida. Las facilidades y la variedad que proporcionan los han convertido en un recurso fácil para la alimentación. Algunos de los más solicitados son los el atún, los berberechos, las sardinas o los mejillones. Estos últimos tienen un gran público porque además de tener grandes propiedades nutritivas y ser de los aperitivos más económicos en relación calidad-precio, tienen un gran sabor

El escabeche es una técnica de conservación de alimentos que les ayuda a que tengan un tiempo de duración mayor y aunque, hay gente que no es demasiado fan de esta salsa hay otros muchos que la adora. También existen aquellos que creen que no es demasiado buena para la salud, pero nada más lejos de la realidad.

Es totalmente seguro consumir el escabeche de las latas de los mejillones. Beberlo o no, solo depende del gusto de cada individuo. Todos los ingredientes y aditivos que se utilizan en las conservas de productos alimentarios son comestibles así que no la tires y apuesta por una cocina de aprovechamiento con esta deliciosa salsa.

Ideas para aprovechar la salsa de escabeche

Si no vas a beber el escabeche de los mejillones porque lo encuentras demasiado fuerte, puedes darle otros usos y así aprovechar su sabor y sus nutrientes:

  • Patatas chips: prueba a regar con el escabeche esas patatas fritas del aperitivo.
  • Añádelo a una ensalada de patata, a una ensaladilla rusa, a unas patatas cocidas o asadas con piel, substituyendo la sal y la pimienta negra por un poco de ese escabeche.
  • Puedes incorporarlo sobre un pescado o unas verduras hechas al vapor o a la plancha.
  • Si no tienes pensado utilizarlo inmediatamente, también puedes congelarlo para darle un uso más adelante.

Como en todo producto alimenticio, si vas a consumirla hay que tener en cuenta la calidad de los ingredientes utilizados: no tendrá los mismos valores nutricionales un escabeche preparado con aceite de girasol que uno elaborado con aceite de oliva virgen extra. Además, hay que considerar otros aspectos como son la cantidad de sal y aceite de la conserva y, en este sentido, aquellas personas con una dieta baja en sal o en grasas deberían evitar, el consumo de conservas en las que estos dos ingredientes están presentes.