Tiene ángel, magnetismo, carisma y, por supuesto, una gran voz. Se trata de Eva Barreiro, la joven estrella coruñesa de Carnoedo (Sada) que, a sus 19 años, se postula como una de las cinco finalistas para ganar Operación Triunfo 2020, una edición especial marcada por el parón y reapertura de la academia por la pandemia. Su evolución, sus actuaciones icónicas y su paso por el concurso —que no ha dejado a nadie indiferente— han llevado a la gallega hasta la gala final, que se celebrará este miércoles 10 de junio por la noche a las 22.00 horas en La 1.

Eva irrumpió hace cinco meses en el escenario del talent show a ritmo de Let's twist again, de Chubby Checker, vestida con el traje azul oversize de su abuelo y con un desparpajo propio de quienes llevan años en el mundo del espectáculo. Su actuación se convirtió en una de las más memorables de la edición, y no es para menos, ya que con esa carta de presentación logró conquistar los corazones del público y coronarse como favorita de los telespectadores.

Este miércoles defenderá su candidatura a ganadora de OT con un tema de Birdy que dedica a su padre, People Help The People, y con su single producido dentro de la academia, Dumb, que ya cuenta con más de un millón y medio de reproducciones en YouTube. Sin embargo, tal y como asegura su madre, Jojó García, "no importa lo que suceda en la final", ya que la joven concursante "ya ha ganado": "Ella ya ha cumplido su gran sueño y ha vivido una experiencia mágica en la academia. Yo sabía que mi hija tenía un arte especial, pero verla en la final es increíble y maravilloso, por su evolución y por todo lo que ha aprendido en el camino".

Y es que a Eva siempre le ha gustado cantar, pero nunca antes lo había hecho ante un público tan amplio como el de Operación Triunfo. "Ella entró sin formación y sin saber de arpegios, y solo había actuado una vez en un concurso de un centro comercial de A Coruña. Al principio de OT, yo notaba que ella se veía pequeña en comparación a los demás y se sentía insegura, pero ya no, ha madurado mucho", comenta Jojó, que describe a su hija como "una niña que se ha hecho a sí misma, cariñosa, con un gran arraigo familiar y muy amiga de sus amigos": "Es tal y como se ha visto en el programa, un osito".

A Eva le apasionan la natación sincronizada, el teatro y los animales, especialmente su perrita, Vega, pero la música siempre ha ocupado un lugar muy especial en su vida. Antes de nacer ya escuchaba las canciones que su madre le ponía en la barriga a través de los auriculares, y creció rodeada de las voces de Aretha Franklin, de The Supremes, de Stevie Wonder y de los grandes iconos del género disco de los años 70 y 80. Su padre, que fue DJ en A Coruña durante su juventud, le enseñó todo lo que sabía sobre cultura musical, y ambos progenitores compartieron con la pequeña su pasión por el cine, lo que le llevó a iniciarse en el mundo de la interpretación cuando apenas tenía 3 años.

{C}

Eva Barreiro, la sadense finalista de Operación Triunfo 2020

"Eva siempre quiso ser actriz, pero también canta desde que es muy pequeña. En casa, delante de la familia, con sus amigas€ Sus juegos estaban siempre alrededor de la música. Se ha grabado cantando, bailando y actuando delante del espejo mil y una veces", recuerda su primo, el periodista Alfonso Hermida.

Hermida reconoce que todos en casa ya conocían a esa Eva "natural y con un desparpajo tremendo", pero afirma que la concursante los ha dejado boquiabiertos con su progreso y con su forma de comerse el escenario: "Su evolución empezó a verse realmente dos o tres galas antes de que se tuviesen que ir a casa por el confinamiento, y el punto de inflexión fue la actuación con Nia, Don't start now, de Dua Lipa. A partir de ahí se vio a otra Eva, mucho más consciente de sus posibilidades y que por fin se creía todo lo que podía dar. Después nos volvió a sorprender con Hoy la Bestia Cena en Casa, de Zahara".

Jojó también menciona la impresionante actuación con la que la artista deslumbró al jurado y que la convirtió en finalista, Nothing Else Matters, de Metallica, y destaca la trayectoria de Eva al volver a la academia tras el parón a causa del confinamiento. "Cuando volvió a casa le afectaron los comentarios de los haters. Fue duro, pero tuvo el apoyo de toda su familia, y esta situación le hizo crecer. Se enfrentó a ello, lo superó, y volvió para terminar haciendo un concurso brillante", cuenta la madre.

Hace dos semanas, los concursantes recibieron las propuestas de varias discográficas interesadas en trabajar con ellos, y Eva firmó con Warner Music, la tercera compañía más importante en la industria musical. Su amiga Laura Jamardo lo tiene claro: "Gane o no gane, Eva va a llegar muy lejos".

Ellas se conocieron hace dos años, en la Escuela Superior de Arte Dramático de Vigo, donde Eva comenzó a estudiar tras terminar el instituto. Laura recuerda cuando su amiga se saltó una de las clases para asistir al casting de Operación Triunfo.

"Estaba muy insegura sobre si presentarse o no, y finalmente fue a probar. En cuanto vi que había pasado a la segunda fase le dije que iba a entrar en la academia", cuenta la amiga, que asegura que "el magnetismo que tiene Eva sobre el escenario es brutal".

A partir del miércoles, la joven coruñesa se enfrentará a una etapa cargada de cambios y de oportunidades, y quienes la conocen están seguros de que, con su talento y su voz, será capaz de llegar hasta donde quiera. Por el momento, todo un ejército de fans la espera con los brazos abiertos para darle todo el cariño del mundo.

"Es increíble ver todo lo que la gente dice de ella y todo el apoyo que tiene. Como madre estoy orgullosa no, lo siguiente", concluye Jojó sobre su hija, que se ha convertido además en la tercera coruñesa que llega a la última gala de la nueva era de Operación Triunfo, para hacer pleno de finalistas junto a Miriam Rodríguez y Sabela Ramil.