Televisión Española presentó ayer la tercera edición de su concurso de talentos Prodigios, un programa cuya grabación fue “muy complicada” por el protocolo de seguridad que hubo que seguir por la pandemia y que a posteriori estuvo rodeada de polémica, tras el presunto positivo de varios miembros del equipo. El espacio, que volverá a estar presentado por Boris Izaguirre, se estrenará en las próximas semanas aunque el ente público no concreta todavía la fecha exacta.

Fue una grabación “muy emocionante y muy complicada”, apuntó ayer Macarena Rey, representante de CEO de Shine Iberia, la productora del programa, quien asegura que en los cinco días que duró el rodaje se siguieron estrictamente los protocolos de seguridad. Se pusieron “todos los medios a nuestro alcance para detectar cualquier contagio”, entre ellos la realización de unos 2.000 test entre el equipo, los niños participantes en el show y sus familias.

El programa constará de cinco galas en las que se presentarán las actuaciones de los niños elegidos entre los 600 que han participado en los casting. Competirán en tres disciplinas —canto, danza y música instrumental— para proclamarse campeones. Izaguirre estará en plató y Paula Prendes en el backstage. Nacho Duato, Ainhoa Arteta, Andrés Salado, José Manuel Zapata y Lucas Vidal conforman el jurado.