Pasapalabra es uno de los concursantes más importantes del país. Sino el más. A diario siguen este formato de Antena 3 millones de personas desde el otro lado de la televisión... y unos pocos desde dentro del plató. Una de las asistentes al programa aseguró hace unos días que durante su visita a los platós de Atresmedia había recibido un trato "denigrante" y que le habían pagado "solo 9 euros por todo un día de 13 horas entre que salí de casa y volví". Para comer "un bocadillo y ya".

La audiencia de Pasapalabra está más dividida que nunca. ¿La razón? Los espectadores pelearon mucho la pasada semana por una simple pregunta que hicieron desde el programa. Querían saber si Pablo Díaz, el concursante de Pasapalabra del que todo el mundo habla últimamente, era querido o no por el público. La respuesta fue sorprendente.

Algunos de los espectadores no son muy partidarios de Pablo y le gusta más su contrincante. Dicen que con él acabó la diversión. De hecho argumentan que tener siempre el mismo concursante "aburre". Otros, en cambio, defienden que es su cultura la que le permite estar en el sillón de concursantes constantemente. Pero Javier Dávila, su contrincante, tampoco las tiene todas consigo. De hecho también recibe críticas por su forma tanto de tratar a su rival como de reaccionar a las preguntas que el otro falla o acierta.

"Es un pedante y un maleducado", llegan a decir algunos espectadores en redes sociales. Lo cierto es que no es de extrañar que cada día se produzcan comentarios sobre un programa que a día de hoy ya ven casi tres millones de personas. Todo un récord que no puede pasar desapercibido..

Pasapalabra lleva años siendo uno de los concursos más vistos y valorados de la televisión. Ya cuando hace años se estrenó en la pequeña pantalla en nuestro país de la mano de Antena 3 el formato consiguió grandes datos de audiencia. Tanto que Telecinco se fijó en el concurso y lo compró y empezó a emitir después de Sálvame y antes de su informativo de noche. Sin embargo una demanda de la productora que tiene los derechos de emisión de este formato a nivel internacional hizo que la principal cadena de Mediaset tuviera que dejar de emitir Pasapalabra hace varios meses. El concurso salió a “concurso” nunca mejor dicho y fue Atresmedia la que se hizo con los derechos.

La jugada le salió bien a Antena 3 por dos razones: la primera porque gracias a este programa puede presumir de haber hecho récords de audiencia (de hecho en el mes de enero estuvo a punto de ganarle la batalla a Telecinco de audiencia después de casi dos años de reinado de Mediaset). Pero la importancia de Pasapalabra va más allá Y es que el concurso se emite apenas unos minutos antes del informativo de la noche. Y todas las cadenas quieren liderazgo de audiencia en esa franja para poder presumir de que sus informativos son los más vistos.