No hay que esperar al estreno de la segunda temporada del documental de Rocío Carrasco, que lleva por título En el nombre de Rocío, para volver a ver en acción a la hija de Rocío Jurado. Porque esta tarde vuelve a ocupar su sillón de colaboradora en Sálvame (Telecinco) para dar carpetazo a todos los rumores que circulan en torno a un posible diario de su madre que ella asegura habría encontrado en su dormitorio meses después de su fallecimiento.

Sobre todo después de que José Ortega Cano, el viudo de la Jurado, liara más el asunto al declarar el pasado viernes en Viva el verano, edición estival de Viva la vida, en relación a esos escritos: “Yo sé dónde los ha encontrado. Sí que existen. Soy consciente. Son pequeñas cosas de Rocío Jurado, son cosas que le han pasado o ha visto”, como recoge el tráiler de cuatro minutos emitido en Sálvame que sirve de aperitivo de la nueva entrega del documental.

Un vídeo promocional en el que también aparece la llamada telefónica del torero que hizo el lunes al espacio El programa del verano, en la que desmentía sus propias palabras: “Fue una broma, porque ya me estaban cansando del tema. Yo no tengo nada que ver ni he visto en mi vida a Rocío con un diario ni conozco nada del diario”. ¿Una broma? ¿Ante millones de personas? Sea una soberana metedura de pata de Ortega Cano o no, el caso es que Carrasco reclama de nuevo el espacio que ya le pertenece —el que durante tiempo ha ocupado Belén Esteban y su causa y pudo tener Isabel Pantoja— y los minutos de televisión del que pocos disponen (y menos en prime time), para explicar de nuevo la verdad.