Un mes después del estreno de la serie de la que tanto se está hablando, El juego del calamar, Netflix, aprovechando el tirón, incorporó ayer a su catálogo una nueva ficción surcoreana, Mi nombre. Esta vez no hay ni juegos infantiles ni terribles consecuencias, aunque no faltan la acción, la tensión y una trama de calado. La historia gira alrededor de una mujer que, tras el asesinato de su padre, se deja mover por su sed de venganza para confiar en el poderoso jefe de una red criminal y se infiltra en la policía bajo sus órdenes. Son ocho capítulos que dirige Kim Jin-min.

Nadie puede enterarse. Mi enemigo, mi venganza es el lema que acompaña la imagen promocional, con la protagonista en primer plano. Este personaje interpreta sus propias escenas de acción encarnando a Jiwoo, una mujer que se adentra voluntariamente en el mundo del crimen organizado.