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La Opinión de A Coruña

María Lo Ganadora de ‘Masterchef 10’

“Siempre he querido tener un restaurante íntimo, de buen producto y precios asequibles”

“Dabiz Muñoz me encanta y me siento muy identificada con el tipo de cocina que tiene Dani García, porque usa la tradición pero le da una vuelta a los platos”

María Lo, con el trofeo de ganadora de ‘Masterchef 10’. | // VÍCTOR CASADO

A sus 32 años, María Lo se ha convertido en la ganadora de Masterchef 10 después de conquistar a los jueces y a Ferran Adrià en el duelo final del concurso culinario de TVE-1, en un cara a cara muy reñido con Verónica. La gaditana de padre chino apeló a sus orígenes con un menú con reminiscencias a los sabores de su tierra, a sus raíces paternas y a Barcelona, la ciudad en la que ha vivido estos últimos años. A ella el programa sí que le va a cambiar la vida: entró sin empleo y se marcha con una propuesta para un stage en el Àbac de Jordi Cruz y un contrato para cocinar en un resort de Cancún (México). Pero tiene más planes, como abrir un restaurante cerca de Tarragona y un servicio de delivery en Barcelona.

Usted ha sido la gran favorita desde el principio de esta temporada, aunque no llevaba bien los elogios. ¿Al final ya creía más en sí misma?

No me quedó otra. Supuso bastante presión ser la favorita desde los inicios, pero al final lo encajé bien.

En la final la vimos concentrada, pero le temblaban las manos. ¿Cómo llevó la presión?

El nerviosismo que tengo dentro me salió. Pero nunca me pudo quitar la concentración y, aunque temblase por fuera, todo fue genial.

¿Le gustó llegar al duelo final con Verónica? ¿O prefería a David, del que siempre comentaba que era un rival difícil?

A David lo veía el más fuerte porque, para mí, era el que más intuición tenía en la cocina. Aparte nos parecemos mucho currando, somos muy enérgicos y vamos mucho al lío. Hubiera sido una final muy bonita. Pero las últimas semanas, cuando éramos menos conviviendo, conecté más con Vero. Es una tía con la que me siento muy identificada, es una chica muy exigente, que se toma muy en serio lo que hace... Además, una final de dos mujeres me parecía un espectáculo.

¿Cómo una mujer con tanta iniciativa como usted estaba sin empleo antes de entrar en Masterchef?

Estudié dirección hotelera y estuve muchos años trabajando en hostelería, en la parte de sala, en eventos, llevando la logística y la organización. Luego quise probar otro registro y cambié completamente de profesión. Mi último trabajo fue como desarrolladora de negocio de una aplicación online en Barcelona. Me gustó y estuve casi dos años, pero yo soy una tía muy nerviosa, no puedo estar sentada delante de un ordenador y me quería dedicar a la cocina. Así que seis meses antes dejé el curro para enfocarme en la cocina e intentar sacar un catering a domicilio. Y ahí llegó Masterchef.

¿Dónde empezará ahora su nueva vida, en el Àbac o en Cancún?

Primero haré el curso que gané del Basque Culinary Center, porque mi sueño ha sido siempre estudiar cocina. Luego me iré para el Àbac. Lo de Cancún lo iré encajando según me vayan saliendo cosas y dentro de mi propio proyecto, que al final es al que le doy prioridad.

¿Prefiere abrir restaurante o catering?

Siempre he querido tener un restaurante chiquitillo, íntimo, con buen producto, de kilómetro 0 y precios asequibles.

¿Sería en Cádiz o en Barcelona?

Igual puede ser cerca de Tarragona, porque mi novia y yo tenemos ahí un terrenito al que teníamos pensado irnos a vivir. Ahora ya no, porque me ha cambiado un poco la vida… Así que estoy entre Cádiz y Tarragona, porque Barcelona me gusta mucho pero me apetece algo más tranquilo. Yo vengo de pueblo.

¿Ahí irán los 100.000 euros de premio que se ha embolsado gracias a Masterchef?

Primero lo tengo enfocado más a una línea de delivery que quiero abrir en Barcelona, con los platos con los que más me identifico. Estoy montando el proyecto, pero ya contaré más cuando lo tenga estudiado.

Su entrada a Masterchef fue llamativa porque coincidió con su exnovia, que también logró entrar en el concurso, Teresa.

Teresa y yo no hablábamos desde hacía cuatro años porque no acabamos muy bien la relación. Y en el último casting fue cuando nos enteramos porque ella me escribió. Entramos en el primer programa flipando de compartir esa experiencia.

El concurso le ha servido también para reconciliarse con Teresa, porque hubo muy buen feeling entre ustedes. Han publicado hasta fotos de sus vacaciones con sus respectivas parejas.

Totalmente. Entramos en ese modo automático de no hablar tanto en esos cuatro años porque ella vivía en Madrid y yo en Barcelona y cada una teníamos nuestra vida. Pero Masterchef nos sirvió para volver a unirnos y darnos cuenta de que hemos arreglado nuestras diferencias, que hemos arrancado una nueva vida y que todo lo bonito que vivimos como pareja todavía quedaba, porque somos las mismas personas pero fuera de la situación romántica. Aparte, es que me río tanto con ella…

¿En su vida ha tenido un chef de referencia?

No soy de quedarme solo con uno. Dabiz Muñoz me encanta y me siento muy identificada con el tipo de cocina que tiene Dani García, porque usa la tradición pero le da una vuelta a los platos.

Siento la pérdida de su padre, que falleció el pasado mes de mayo. Es una pena que no haya podido ver su victoria.

Gracias. Estábamos muy conectados. Mi familia me mandó una foto de él en el hospital, con los auriculares puestos y con un móvil viendo uno de los capítulos con una sonrisa de oreja a oreja. Y me esperó al salir, aunque estaba muy débil, y eso me lo llevo. Me da mucha pena que no haya vivido esa final porque estaría llorando de alegría, pero me he llevado esa sensación tan bonita de que él se sentía orgulloso y de haberse ido en paz. Lo echo de menos, ojalá hubiese compartido más tiempo con él.

Además, él fue quien le inculcó su amor a la cocina.

De pequeñita cocinaba en casa y yo me quedaba mirando pensando qué bien cortaba todos los ingredientes. Me traspasó todo su amor a la cocina haciéndome probar todas las cosas que él consideraba que eran superricas.

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