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Moisés se hunde en Pasapalabra y comete un error fatal: "¡Qué liada, por Dios!"

El riojano mete la pata en un momento trascendental

Moisés a punto de ganar el rosco de Pasapalabra

Moisés a punto de ganar el rosco de Pasapalabra

Irene Roma

Las batallas en el rosco de Pasapalabra están cada vez más reñidas: tanto Fer como Moisés gozan de una excelente preparación y la estrategia de juego está cada vez más presente en este conocido concurso que actualmente se emite en las tardes de Antena 3.

Muchos son ya los duelos que ambos concursantes llevan a sus espaldas. De hecho, los dos acumulan un buen pellizco de dinero gracias a su participación en cerca ya de un centenar de programas.

En concreto, Fer ha conseguido reunir 38.000 euros y Moisés, 55.000, un bote nada desdeñable. Pero a veces la estrategia les falla y todo se va al garete.

Un fallo terrible en Pasapalabra

Es lo que le ocurrió a Moisés Laguardia en el último programa de Pasapalabra, donde un error que podía haber evitado le costó el rosco e incluso puso en peligro su permanencia en el concurso: toda una tragedia para el riojano, que inmediatamente se dio cuenta de lo que suponía ese traspiés.

El rosco de Pasapalabra lo comenzó Fer, que era quien más segundos había acumulado en las pruebas previas. Su participación fue bastante pausada y discreta, salvo por un turno de seis aciertos que dio cierto empujón a su actuación.

Su rival, Moisés, jugó prácticamente de idéntica forma: turnos cortos (excepto por dos de cinco y seis aciertos, respectivamente) y mucha prudencia en sus intervenciones hasta que ambos llegaron a la segunda vuelta del rosco.

Ahí fue cuando Moisés Laguardia metió la pata y en la letra L se la jugó con una respuesta pese a que tenía dudas: vacilaba entre dos palabras y acabó diciendo la que no era. Enseguida se dio cuenta de que había cometido un error imperdonable y se echó las manos a la cabeza: "Otra al 50 (%), ¡madre mía!", se quejó amargamente.

Moisés, en el rosco de Pasapalabra tras darse cuenta de su error

Moisés, en el rosco de Pasapalabra tras darse cuenta de su error

De hecho, en cuanto fue consciente de lo que podía suponer, Moisés se tapó la cara y murmuró: "¡Qué liada, por Dios!" Y no le faltaba razón: ese error le hacía sumar un fallo y, por lo tanto, permitía que su rival no tuviese prácticamente que arriesgar para ganar.

Y eso es lo que hizo Fer: con Moisés con 21 aciertos, el gallego sólo tuvo responder a las palabras de las que estaba seguro para alcanzar la misma cifra pero sin ningún fallo, lo que automáticamente lo convertía en ganador de Pasapalabra.

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