03 de septiembre de 2012
03.09.2012
EL TRASLUZ

Otra interrupción temporal de la convivencia

03.09.2012 | 05:12

Produce ternura que Urdangarín haya pedido la excedencia, en vez de despedirse de Telefónica, que habría sido lo suyo. La excedencia es un recurso de las clases medias frente a las incertidumbres del futuro.

-Mamá, me voy de Telefónica, que me han tocado 5.000 millones de euros en la lotería.

-Hijo, pide la excedencia, por si acaso.

Que Urdangarín pida la excedencia tiene algo de cómico. Es como si al príncipe Felipe le diera por renunciar al trono y su padre le aconsejara que pidiera la excedencia. O como si el Rey abdicara por medio de esta figura que le permitiría volver si las cosas no le fueran bien económicamente en el futuro. La excedencia de Urdangarín es una risa, cuando no un insulto, que Telefónica nos debería haber ahorrado. Si te quieres ir, tío, lárgate de un día para otro. Ten huevos, en fin, no nos vengas, después de los millones que tienes repartidos por Suiza y otros paraísos fiscales, con los miedos de un auxiliar administrativo de tercera o un oficial de segunda, categoría B. Tu excedencia nos recuerda a la interrupción temporal de la convivencia de tu cuñada, otra operación administrativa de clase media que, viniendo de la Casa Real, parecía un chiste.

De lo que Urdangarín debería despedirse sin más papeleos es de sí mismo. No puedes, después de lo que hemos visto y vamos viendo, ya que cada día aparece un nuevo millón de euros sin contabilizar, dejar la puerta abierta a ser de nuevo Urdangarín. Aun en el caso de que te absolvieran, lo sensato es que te despidas para siempre de ti. Hay escritores que piden la excedencia de sí mismos para volver a la novela si las cosas no les funcionan en el cine. Pero son malos escritores, por cobardes. Un escritor cobarde (cobarde en relación a la escritura) es un mal escritor. Repasa, si no, la historia de la literatura, o del cine, según, y comprobarás lo que digo.

Tu excedencia, colega, da lástima. Revela un carácter acobardado, pusilánime, indigno de un deportista de tu talla. En cuanto a Telefónica, que tampoco ha estado muy fina, esperemos que empiece tras tu separación temporal a funcionar mejor.

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