09 de noviembre de 2018
09.11.2018
Desde Los Cantones

Galicia y Portugal

09.11.2018 | 02:25
Galicia y Portugal

El presidente Núñez Feijóo trata de modo intensivo de acentuar las buenas relaciones con Portugal y desterrar complejos anacrónicos que, hasta hace muy poco, producían el hecho de que aquí teníamos más noticia y conocimiento de Buenos Aires que de Lisboa, tan cercana. Además de promocionar su comodín "El Camino de Santiago", el titular de la Xunta, con el acompañamiento del PSdeG y de En Marea, pretende integrar nuestra comunidad en la de Países Lusófonos (CPL) y convocar plazas docentes de portugués en el mundo gallego de la enseñanza. Según los estudiosos, la incorporación de Galicia al CPL no es fácil actualmente; solo se admite a países soberanos y nuestra región no posee ese estatus. Portugal y España vivieron muchos años de espaldas, tan marcadamente, que de modo simbólico, el término "dorsal" es como una referencia a las montañas que separan a los dos países que orográficamente se vuelven la espalda, literalmente. " Tenha pacencia", es una muletilla que utilizan frecuentemente los portugueses, a la hora de establecer pactos y parece que siempre les ofrece soluciones. En el ámbito idiomático, el portugués que difunde la oficialista Radio Televisión de Galicia hace siglos que perdió su identidad; nuestros vecinos consideran que, desde inicios del siglo XX, el gallego de Rosalía (1) está ferido de morte. Los bloqueiros suelen hacerles comba al seguidismo catalán. Recuérdese que, durante el bipartito Touriño-Quintana, se propugnó para Galicia una propia Agencia Tributaria. Resulta curioso el comportamiento socialista, a la hora de establecer pactos con la izquierda restante. Si los socialistas son mayoría escasa, sus socios exigen las más variadas servidumbres; si son mayoría (los socialistas), excuso ilustrarles. La Xunta debe repasar la historia de nuestras relaciones con Portugal, también el jolgorio lingüístico? Sus acompañantes, en la aventura del CPL, consideran como armas propias la Historia y la Lengua para inventarse una nación, y el culturalismo vernáculo, la palanca de exclusión. Valle no se prestaría a participar en esta charanga y doña Emilia Pardo Bazán no permitirá que su casa quedase a la intemperie.

Otrosí digo

(1). En esa época, Rosalía escribió a su marido una carta, fechada en Lestrove (26-07-1881). "Querido Manolo. Te he escrito ayer, pero vuelvo a hacerlo hoy deprisa para decirte únicamente que me extraña que insistas todavía en que escriba un nuevo tomo de versos en dialecto gallego. No siendo que por lo apurado por las circunstancias me obligaran imperiosamente a ello, dado el caso que el editor aceptase mis condiciones que te dije, ni por tres, ni por seis, ni por nueve mil reales volveré a escribir nada en nuestro dialecto" (sic). Tres años después, en 1884, publicó En las orillas del Sar, versos en castellano.

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