30 de octubre de 2019
30.10.2019
La Opinión de A Coruña
desde los cantones

Otrosí digo

30.10.2019 | 00:01
Otrosí digo

Todos los síntomas que se perciben en la esfera municipal parecen evidenciar que la alianza de progreso (PSdeG, BNG y En Marea) no es más que una yuxtaposición de intereses, cuyo instrumento de poder es su ideologismo. Los asuntos plenarios llegan "cocinados" previamente y a la oposición solo le queda el derecho al pataleo. Los expedientes heredados han llegado con cierto barullo a unas manos, que la experiencia nos indica no se distinguen por los números ni por la música. El maestro Víctor Pablo, alma mater que fue de la Orquesta Sinfónica de Galicia, hace unos días nos ha recordado que no se ha cumplido el convenio de financiación con la Xunta (50% el Ayuntamiento y otro tanto la Xunta), ni tampoco se ha hecho posible, cada dos años, la gira internacional de la orquesta. "La Sinfónica „asegura el maestro Víctor Pablo„ nunca fue una carga, todo lo contrario, y sí un referente internacional de La Coruña". La musicomanía, hemos observado, siempre ha sido un grano en la política de los bipartitos. En tiempos de la Alcaldía de Losada, su vicetodo consideraba a la Sinfónica "solo para ricos", y la concejal de Cultura "elitista". A los populistas les va más el estrépito, la pancarta y el aturuxo. Teatro, zarzuela y música son los elementos prescindibles. Mientras, doña Inés, entre cortinas, a verlas venir, sin soltar el retrovisor, debe ponderar que los coruñeses, a veces apáticos, tenemos memoria para poner en solfa los artificios municipales, si solo pretenden alimentar la burbuja informativa.

El 30 aniversario de la concesión del Premio Nobel de Literatura a Camilo José Cela pasó inadvertido a la cultura oficial coruñesa. Cela solía frecuentar nuestra ciudad, a la que se sentía vinculado a sus cenáculos literarios y a la Asociación Cultural Iberoamericana, que aquí funcionaba. Sucede que a los gurús vernáculos parecen estorbarle los libros que no son suyos. Para los memoriosos, solo se recuerda a voluntad y se olvida a conveniencia.

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