LA OPINIÓN A CORUÑA conmemora su 20 aniversario en la más feliz de las compañías: el creciente apoyo de los lectores que desde la salida a la calle del primer número, el 4 de octubre de 2000, nos han premiado con su apoyo y fidelidad. Por eso, porque somos lo que somos gracias a ustedes, queremos celebrarlo en comunidad, mostrándoles nuestra mayor gratitud por su confianza y comprensión y revalidando nuestro firme compromiso de mantener la misma ruta en defensa del futuro y el progreso de A Coruña y su área metropolitana y, por tanto, de toda Galicia.

Queremos seguir haciendo nuestro trabajo así, con humildad, desde el periodismo de proximidad y universal que nos caracteriza, proporcionándoles una información veraz y contrastada junto con una opinión sincera, inmediata y en todos los soportes. Porque lo global y lo particular representan aspectos inseparables de la realidad que nos toca vivir. Y ejerciéndolo como hasta ahora, sin recelos y sin agravios, pero asimismo sin peajes, hipotecas y vasallajes de ningún tipo. Son las señas de nuestro ADN, recogidas expresamente en el editorial fundacional del periódico, y que permanecen plenamente vigentes en nuestro día a día, para seguir avanzando, con mayor empuje si cabe, como portavoz auténtico y libre de los coruñeses.

Porque pueden señalarse muchas singularidades de LA OPINIÓN A CORUÑA, pero sobre todas ellas el servir a la comunidad desde la base de un periodismo valiente, comprometido, atractivo y original. El que lleva en sus genes esta todavía joven cabecera, también nativa digital, que vio la luz con el alumbramiento del nuevo siglo como una ventana de información sin cortapisas, ni dependencias, a la búsqueda permanente de la verdad sin someterse a los grupos de presión políticos y económicos, siempre ávidos de controlar los resortes de la opinión pública. Abierta a los nuevos tiempos como dinamizadora y regeneradora del ecosistema informativo imperante. Su irrupción venía a romper con el monopolio informativo establecido para servir desde un periodismo de calidad como instrumento fundamental, el único, para defenderse de las manipulaciones.

No era tarea fácil porque la propuesta naciente estaba plagada de riesgos. Durante estos primeros veinte años, LA OPINIÓN ha tenido que sortear los múltiples escollos de quienes no se sentían cómodos con su periodismo valiente y libre, acallando con su profesional empeño y desempeño las voces de aquellos agoreros que le presagiaban un muy corto recorrido. Ahí está la hemeroteca como mejor prueba de todo cuanto aquí exponemos.

Con perseverancia, con permanente voluntad de servicio y combatiendo el ruido, LA OPINIÓN ha ido creciendo en estos dos decenios, con la independencia y esa gran Coruña que incluye el área metropolitana por banderas, hasta consolidarse en lo que ya es: un medio de referencia no solo en A Coruña y su área, sino también en Galicia. Todo ello de la mano de un encomiable equipo de excelentes profesionales comprometidos que ha sabido guiar la nave en medio de una travesía complicada como pocas. El periódico tiene el enorme valor y privilegio que es para una cabecera ser creada e impulsada por un auténtico grupo líder de comunicación, Prensa Ibérica, baluarte del buen periodismo con diarios referentes en toda España, en permanente crecimiento y transformación y a la vanguardia de la transformación tecnológica y digital de la era en la que estamos viviendo. Es un éxito de los periodistas, gestores y técnicos del diario, pero sobre todo de los lectores y los anunciantes, que con su respaldo y exigencia nos han dado oxígeno y razones para intentar superarnos día a día.

El azote de la pandemia que tan cruelmente ha castigado a nuestra sociedad nos llevó a postergar la celebración de los 20 años de LA OPINIÓN hasta que el alivio de las restricciones lo permitiera. Lo hacemos ahora compartiendo con todos ustedes, queridos lectores, una somera exposición que acabamos de inaugurar en la Avenida do Porto da Coruña con las portadas que reflejan algunos de los hitos y los acontecimientos noticiosos más relevantes de estas dos décadas. Son todas las que están aunque seguramente no están todas las que son, por lo que en todo caso les pedimos sinceras disculpas por las omisiones que hayamos podido cometer dentro de las limitaciones de la muestra. Porque han sido infinidad las noticias imprescindibles para explicar todo este tiempo y es imposible abarcarlas en su totalidad. Además, el periódico complementará la muestra con una serie de mesas redondas sobre el presente del área coruñesa y sobre cómo prepararnos para ganar el futuro que empieza hoy.

La celebración de este aniversario es una oportunidad para renovar con nuestros lectores, en papel y soporte digital, el compromiso con la pluralidad, con la vigilancia de las actuaciones del poder y con el progreso y el avance del área metropolitana en todos los frentes, como hoja de ruta. Con aciertos y desaciertos, nuestros primeros 20 años no se pueden entender sin haber dado respuesta a estos desafíos, porque los retos de A Coruña son nuestros retos.

Con nuestra cabecera nació también una nueva generación de coruñeses, que ahora cumplen veinte años y a quienes simbólicamente bautizamos como la generación de LA OPINIÓN. Ellos vienen de plasmar en nuestras páginas sus inquietudes y preocupaciones, sus anhelos, sus demandas y necesidades, su visión de futuro para nuestra área metropolitana. Buscan oportunidades de futuro en nuestra tierra y precisan que los poderes públicos les escuchen, les atiendan. Necesitan respuestas. Y las exigimos. Nuestro compromiso está con todos los coruñeses y, muy especialmente con los jóvenes, porque además de soportar las pesadas cargas que les dejamos, el futuro dependerá sobremanera de ellos y solo con su implicación podrá ganarse.

Seguiremos acompañando el crecimiento de nuestra ciudad, cuestionándolo también cuando se haga a costa de la calidad de vida de los coruñeses. Y seguiremos demandando el cumplimiento de las asignaturas pendientes y de las muchas que surgirán en el día a día, en permanente alerta para conocer las demandas de la colectividad a la que servimos. Lejos de la autocomplacencia, anticipándonos y adaptándonos a las necesidades específicas de los lectores a quienes servimos y quienes son nuestra auténtica razón de ser.

Pasan los últimos trenes para reengancharse a la España puntera. Sirva la premura como acicate para una revolución creativa. Reconstruir A Coruña y Galicia exige unir fuerzas y pensar en grande. Sin darse por vencidos. Escribimos en nuestro nacimiento que se necesitaba un periodismo valiente, capaz de dar la cara en defensa del bien común y que tuviera como único compromiso decir la verdad a sus lectores. Esos principios siguen vigentes. En el empeño por conseguir una A Coruña y una Galicia mejor nos encontrarán siempre los coruñeses.