Kiosco

La Opinión de A Coruña

Entre dos mundos

Ya era hora de que habláramos de nuestros protagonistas. Varanasi, nombre actual de Benarés, deriva de dos palabras Varuna y Asi, como se llaman precisamente los afluentes del Ganges que se unen en la ciudad. Este ha sido uno de los motivos por los que el madrileño Álvaro Enterría (1953) se encontró en Benarés con Árati Náyak (Orissa, 1964). Lo cuentan de una manera muy natural en El destino y el dharma. Una vida en la India tradicional, hablándonos un poquito de sus vidas. Álvaro llegó a la India en 1981 y siendo ambos de lugares diferentes describen cómo han sido esos años de encuentro y las distintas visitas que han realizado a los mismos. Álvaro se convirtió en editor y en librero haciendo de su pasión los libros, algo que le ha acompañado toda su vida junto a Dilip Kumar Jaiswal formando un sello de referencia, Indicabooks, para todas aquellas personas que les interesa el conocimiento y la sabiduría. Fruto de estos intereses surgió La aldea y la ciudad. Antología de relatos breves de la literatura moderna de la India, donde “El cuento tiene una gran tradición. En el Ramayana y el Mahabharata abundan cuentos que ilustran enseñanzas o moralejas concretas”. Pero si una cosa les caracteriza es intentar “ponerse en el lugar del otro”, eso sí, con el sagrado Ganges que nunca les abandona. Se han introducido de tal forma que han hecho del hindi su lengua, formando así parte del contexto hindú tan desconocido aún en nuestro país. Sin rechazar otras culturas ni otras religiones haciendo que “del Todo se hayan ido hacía la Unidad”. Álvaro tuvo la genial idea de escribir La India por dentro. Una guía cultural para el viajero, donde se proponía informar y dejar a un lado esos prejuicios que como humanos todos tenemos y a esta obra le seguirían otras... Incluso ha traducido un extenso trabajo de Avinash Chandra El científico y el santo. Los límites de la ciencia y el testimonio de los sabios, proponiendo su autor: “Un sólido análisis crítico de los límites de la ciencia moderna apoyado en el testimonio de innumerables santos y sabios de todas las tradiciones”. Esta obra les descubrió quizás ese materialismo o ese yo tan acusado de nuestros días, aunque no se ha quedado ahí. Con la publicación de El tiempo y la historia. Una visión india llegó a esa visión hindú del tiempo. Árati no es solo su esposa, sino esa madre y profesora que además de haber escrito algunas obras, como Cocina india vegetariana. Platos sencillos para una dieta saludable y dar conferencias o cursos de cocina en España es descrita muy bien por Álvaro: “En la India no se considera que el hombre y la mujer sean iguales, sino complementarios”. A lo que ella parece añadir: “Con frecuencia, Álvaro cantaba para los niños y para mí canciones españolas y latinoamericanas. Ya el día después de la boda me había cantado un bolero; a pesar de no entender nada me quedé emocionada. Cuando nuestros hijos eran pequeños, él los hacía dormir cantando El lobito bueno de Paco Ibáñez, a menudo nos entonaba también canciones como María de la O o Asturias, patria querida. El problema era que su repertorio era bastante limitado. Cuando los niños se hicieron mayores dejó de cantar porque, según decía, la audiencia no le apreciaba”. La India, desde que nuestro autor llegó a ella, ha cambiado mucho y a lo mejor incluso sin saberlo... Diferentes nombres conocidos y no conocidos pasan por sus páginas describiendo cómo fueron todos estos encuentros. Si ya Álvaro era poseedor de una cultura, vivir en Benarés o Varanasi ha aumentado sus inquietudes aprendiendo y siendo un verdadero autodidacta en el camino que le ha tocado.

Durante los siglos XI al XVII, los invasores musulmanes destruyeron la ciudad al menos en cuatro ocasiones y sobrevivió una y otra vez siendo sus lugares santos recuperados y sus monumentos reparados y reconstruidos. Introdúzcanse en sus páginas y vean el desarrollo de una familia que ha creado un hogar lleno de risas en ocasiones y en ocasiones disfrutando del conocimiento.

¿Podemos hablar de Benarés como una ciudad del caos y de personas en un ir y venir por la ciudad? ¿O de lugares en donde se reúnen cristianos, budistas, jainistas o seguidores de Mahavira e incluso animistas? Un mensaje que ha dejado una ciudad con su historia y sus vivencias a las cuales se han sumado Árati Nayák y Álvaro Enterría y siempre hay que volver a ella y como un complemento nos remiten a una obra anterior Benarés. La ciudad imaginaria que, como Álvaro y Árati Nayák, todos llevamos dentro.

Compartir el artículo

stats