Kiosco La Opinión de A Coruña

La Opinión de A Coruña

Javier Cuervo

un millón

Javier Cuervo

Flexibles, como se les pidió

Llaman floja a la generación que se está incorporando a la edad de trabajar. Aprovecho que el periódico es un entorno seguro: ni uno de esa edad va a leer esto, lo que permite hablarlo en la confianza que nos une. Es difícil ver una generación entera de un vistazo, pero los ejemplares que conozco me parecen bien preparados para su entorno, siempre que éste no se vuelva nuclear de golpe.

No hablo de si son zapateros en un mercado que necesita zapateros o si tienen grandes cerebros para trabajar en la inteligencia artificial, como diríamos en un escaneo de los pies a la cabeza, sino de si tienen la mentalidad adecuada para la sociedad que les toca y veo cosas en las que sí. Las empresas les ofrecen sucesivas relaciones cortas e intensas, lo que es promiscuidad laboral, pero se enfadan de que ellos tengan la misma mentalidad y no les quieran como a un amor para toda la vida. Es la primera generación que ve así a la parte contratante y tiene razón al reivindicar o conspirar por vacaciones, descansos y unos salarios que les compensen su vida personal tan cara, en el sentido de querida y en el de costosa.

Cuando salen de casa se organizan en esa República Independiente de la Juventud, formada por iguales. No es tan raro que vean a los boomers como un artefacto explosivo que destruye su presente y su futuro. No es así, pero la publicidad liberal lleva años trabajando ese concepto que se refleja en eso de que los jóvenes son blandos, tontuna intolerable en personas con experiencia en haber sido jóvenes y que les llamaran blandos.

Esta cojuventud, sacramentada en el botellón adolescente que reparte gastos, cargas, tareas y un espacio no asegurado, crece, sale de casa y se va bastante lejos, cohabita de alquiler un espacio de vivienda y empleo, comparte coche si blablaviaja, pin de plataforma audiovisual para ver sus series, invita a su presente en redes sociales como si fueran recuerdos, sintoniza saltos de avión baratos para reencontrarse en cualquier lugar que esté a tiro de precio y no sé si son duros, pero son flexibles, que es lo que se les ha pedido.

Compartir el artículo

stats