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Olga Merino

La espiral de la libreta

Olga Merino

Brasil y las tres bes: Biblia, bala, bueyes

El domingo por la noche, aún estaba in albis cuando encendí el móvil al salir del teatro y saltó un wasap.

–¿Has visto el asalto al Congreso en Brasil? Riadas de gente.

Aunque se venía oyendo el runrún, costaba dar crédito. En efecto, como en un atroz reflejo especular, se repetía la misma pesadilla que el 6 de enero de 2021 en Washington, cuando centenares de adeptos trumpistas irrumpían en el Capitolio para impedir que se ratificara la victoria de Biden en las presidenciales. Más grave aún en Brasil, puesto que la asonada de los más radicalizados seguidores de Jair Bolsonaro no solo arremetió contra el poder legislativo, sino también contra el Tribunal Supremo y el palacio presidencial. Enfundados en camisetas de la selección brasileña, envueltos en la bandera verde y amarilla del país, la misma que luce el lema Ordem e progresso, se dedicaron a perpetrar destrozos y robos en nombre del patriotismo. En autocar, a gastos pagados, con el Ejército mirando a Estambul.

Esconder la mano

Bolsonaro, el Trump tropical, permanece en Florida tras el alta hospitalaria. Tiró la piedra y escondió la mano, condenando el asalto tarde y con la boca pequeña. Si abandonó el país el 30 de diciembre no fue tanto por esquivar el traspaso del testigo a su sucesor, Lula da Silva, como por haber perdido la inmunidad parlamentaria. Sigue sin aceptar la victoria de su contrincante, una estratagema que sedimenta en la ultraderecha: impugnar las derrotas deslegitimándolas.

Tergiversaciones

Desde que accedió a la presidencia en 2018, aupado en la crisis económica, la corrupción, la mentira y la receta populista de jibarizar problemas complejos, Bolsonaro se ha dedicado a minar el sistema democrático desde dentro. Se apoyó en tres pilares, los tres grupos de presión que modelan la vida política de Brasil desde su regreso a la democracia, en 1985: las iglesias evangélicas (y millonarias), el sector armamentístico y el agronegocio, los llamados ruralistas, los grandes productores de soja y la ganadería intensiva, principal causante de la deforestación en la Amazonia. O sea, las tres bes: la Biblia, la bala y los bueyes. Sin plan ejecutivo alguno, la cuarta be, Bolsonaro, ha gobernado para ellos. Lo explica diáfanamente el periodista británico Richard Lapper en el ensayo Beef, Bible and bullets. Lapper dice ahora que el golpe fallido ha fortalecido a Lula. Ojalá.

Por cierto, mientras pasaba lo que pasaba en Brasil, estaba viendo en el Teatre de l’Akadèmia Himmelweg (Camino del cielo), del dramaturgo Juan Mayorga. La obra invita a reflexionar sobre la manipulación, las tergiversaciones, la necesidad de interponer la duda cartesiana, de convertirnos en ciudadanos críticos cuando la realidad se teatraliza.

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