Políticamente evitable

Ruth Ferrero-Turrión

Ruth Ferrero-Turrión

Otro trágico naufragio en el Mediterráneo. Así comienzan muchas de las crónicas de estos días al referirse al ahogamiento de cientos de personas frente a las costas griegas. Un eufemismo para no reconocer la inacción de las autoridades griegas y europeas ante esta dramática situación. Durante los últimos años se han normalizado muchas cosas en el ámbito de la UE, pero quizás una de las mas sangrantes sea la consagración de la necropolítica.

No son otras sino las decisiones políticas de nuestros líderes las que deciden quién vive y quién muere, y en el caso de la gestión migratoria esto se traduce en mantener vigentes unas políticas que han demostrado que no sirven ni para disuadir a los que escapan ni para evitar su muerte.

La clase política manifiesta su preocupación, apuesta por llegar a acuerdos sobre “enfoques globales y coherentes” para evitar estas tragedias, pero no cambian el enfoque que externaliza, que detiene, que deporta. Apuestan por la estrategia de prevenir las llegadas en lugar de intentar que la política de asilo sea una realidad en Europa, ese jardín que hay que proteger.

Gestión integral

Seguimos sin proponer una política migratoria integral, que realmente gestione y no solo esté enfocada al control, la expulsión y la externalización. Necesitamos políticas que acojan y que pongan a las personas en el centro, que protejan a aquellos que buscan el asilo, y también a las que huyen de la miseria. Necesitamos vías legales y seguras para evitar las muertes. Pero, sobre todo, necesitamos políticos valientes que enfoquen el fenómeno migratorio desde su abordaje como un fenómeno estructural y apuesten por gobernarlo. Que utilicen herramientas como el derecho de asilo para proteger a aquellos que lo necesiten sin ocultarlo detrás de palabras como pre-entry o pre-screening que solo esconden vulneraciones de derechos. Y que informen del impacto positivo y la necesidad que existe en nuestras sociedades de la migración. En definitiva que apuesten por una política migratoria decente.

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