Opinión

A partir de ahora

Nos paren una vez y nos parimos unas cuantas veces más a lo largo de la vida. A veces, por necesidad o por ganas de mejorar, nos aplicamos un “a partir de ahora”. Renacer, nos reformulamos, intentamos cambiar, nos esforzamos, nos ilusionamos. A veces nos enfadamos y decimos basta ya, a partir de ahora…

Un punto y aparte.

Cuántas veces lo decimos. De cualquier manera, entre risas, entre bromas, a partir de ahora me borro del Barça, decían el otro día en la sobremesa. Todo el rato volvemos a comenzar, incluso con las cosas menos relevantes.

Después están los dichosos a partir de ahora que te impone la vida. Cuando nos dicta un cambio obligado, un a partir de ahora repentino que lo cambia todo para siempre. Un nuevo comienzo impuesto, un camino incierto. Esta semana una amiga de una amiga a la que ya considero amiga tras tantos años ha recibido una noticia que la obliga a uno de esos a partir de ahora que no deseamos. Una revisión, unos resultados, una visita al médico. Un a partir de ahora.

Otro punto y aparte.

No sé a cuántos más la vida también os ha impuesto un a partir de ahora recientemente con toda la carga tramposa de este verbo polisémico, que tanto marca el punto de arranque de algo nuevo como también, ahí el tema, el sitio por donde algo se parte. Ahí, la vida. A todos alguna vez se nos ha partido algo, o se nos partirá. Al principio parece imposible de asimilar, pero como caen los minutos y las horas incesantes, uno tras otro, al final no sabes cómo pero asimilas. Algunas veces no hay para tanto, otras se trata de hacer hueco a esa idea nueva, darle forma en la cabeza, amasarla, pensarla, digerirla. Otras es un auténtico fastidio. Hay un a partir de ahora que los humanos sobamos especialmente. El a partir de ahora vivir la vida de verdad, no preocuparnos por tonterías, estar para lo importante, escucharse, querernos, cuidarnos. Y cada vez que la vida nos demuestra de cerca que siempre tendrá más casquillos que nosotros nos apresuramos a recordárnoslo porque nunca seremos tan jóvenes como ahora, ni estaremos todos los que estamos ahora. Así que sal y disfruta, que decía aquél. A partir de ahora.