Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Televisión y Más

El misterio de la ‘cantarella’

Siempre se ha dicho que si no sales en televisión, no existes. Me van a permitir poner en cuarentena dicha frase. O mejor, veo la apuesta y la subo: muchas de las cosas que aparecen en televisión ni siquiera existen o, para ser más elegantes, no se corresponden con la verdad. Y de la no verdad a la fantasía existe tan solo un palmo de distancia.

Si no se ve, no existe, pero ¿y si no se escucha, tampoco? Pues tampoco. El televisor es ese aparato que emite imágenes, pero además, sonido. Y como ya lo teníamos asumido con la radio, a menudo parece que se infravalore. Y no debería ser así.

Cuando vemos un informativo en televisión, ¿cuántas veces han escuchado una voz diferente al resto, algo que no suena a informativos? Y no son una, ni dos. Cada vez son más. Me refiero a ese desagradable tonito, absolutamente impostado, que algunos redactores ponen cuando graban una noticia. Se olvidan de su propia voz y voluntariamente ponen una parecida a la del oso Yogui, aunque en la vida real no hablen así. Se trata de compañeros que cuando se ponen frente a un micrófono cambian totalmente el registro, el tono, los matices y el color de su voz. No lo entiendo.

Prescriben de igual manera una noticia de actualidad política, o sobre la última moda de los pareos en las playas. Me resulta muy extraño. O sea, que cuando entran en un colmado y piden una barra de pan no utilizan ese tono. Yo creo que al cambiar su tono pierden la credibilidad que aporta la noticia. Mira, que si habla de pareos, pues vale. Pero si versa sobre temas más serios, pues creo que hay un problema. A todo esto he de suponer que el editor del informativo habrá dado su visto bueno a la pieza. Hummmmm...

El tono aparece sin avisar, que tan pronto se lo encuentran en un info como en el programa posterior sobre prensa rosa. Sobre esto tengo dos teorías: Imaginemos que en lugar de aportar solo una pieza informativa, presentara desde el plató todo el informativo. Sería insoportable. Y la segunda: ¿por qué este fenómeno no existe en los informativos de la radio? Es posible que la ausencia de las cámaras les quite presión para hablar como los niños de la lotería. Raro, en todo caso, porque todas las piezas son grabadas y las hacen desde su mesa en la redacción. Mejor que hagan lo que quieran y que entonen como les dé la gana.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents