Opinión | Shikamoo, construir en positivo
‘Chorus’
Un nuevo saludo en este miércoles, en el que volvemos a encontrarnos en el periódico. Enero, recién estrenado con amplia alharaca y regocijo, está ya en el final de su primera mitad. A estas alturas ya hemos normalizado que vivimos en 2026, siendo 2025 un conjunto de apuntes en el recuerdo… Y es que, terminado el paréntesis navideño, el tiempo vuelve a volar… Pero este, seamos prudentes, puede ser un año diferente, y no por bueno… Comenzó difícil en el plano más global, y cada día va añadiendo nuevos desasosiegos… Problemas y conflictos entre países creados a partir de las tensiones generadas por quien quiere más, busca más y exige más, aunque sea a costa de los otros y despreciando cualquier atisbo de multilateralidad… Y todo ello con víctimas concretas y tangibles, en diferentes escenarios para la barbarie, a partir de todo ese despliegue de avaricia. Tomemos aire, que los tiempos son duros, aunque no seamos plenamente conscientes muchas veces, sumergidos en nuestro día a día... Pero por eso, para mantener de alguna manera la esperanza, es bueno aprovechar todas las ocasiones posibles para encontrarse con los valores que nos unen y dan fuerza, mucho más allá de los sobresaltos y las dificultades…
Uno de esos momentos en la ciudad tuvo lugar, no cabe duda, el domingo pasado. Ese día se materializó en el Coliseum el concierto por la paz Chorus, en el que se evidenció el resultado de muchas horas de trabajo de músicos y cantores, componentes todos ellos de diferentes orquestas y coros que se unieron para la ocasión, con la solvencia de la siempre mágica Orquesta Sinfónica de Galicia y otros profesionales de reconocido prestigio. Y, con ellos, muchos niños y niñas, estudiantes de música y miembros de corales, que unieron sus voces consiguiendo una enorme plasticidad y mucha belleza… Pero, aunque algunos de ellos fueran más conscientes y otros quizá no, su propuesta fue mucho más allá de lo efímero del momento en términos de concordia y construcción de valores democráticos. Y es que la música siempre une y suma, y nunca divide y resta… La música deja raíces profundas en la sociedad, y es una inversión de futuro en el proceso educativo de todos esos niños y niñas, que se sumergen así en competencias, estrategias, capacidades y actitudes que tienen que ver con lo desarrollado y puesto en marcha desde el conjunto, mucho más allá de la mera individualidad...
Es por eso que me sumo a las palabras del siempre inefable Fernando Briones, director del Coro Gaos entre otras muchas cosas, cuando explicó a un público entregado que es en momentos como el que antes les describía yo, de tanta locura, cuando hay que ofrecer juntos al mundo nuestra música. Despojarnos de todo lo superfluo, diría yo, y quedarnos con la esencia de quiénes somos y qué queremos como seres humanos unidos que buscamos vivir en paz. Y, en consecuencia, anhelar concordia, saber caminar juntos, y ofrecer nuestro canto o nuestras notas, hilvanadas entre sí y empastadas en un conjunto en el que nadie sobra… ¡No nos podemos quedar callados y calladas ante la injusticia!
Fue un placer ver, oír y sentir toda la fuerza y la potencia de semejante espectáculo, prologado por una alcaldesa emocionada. Ella habló estupendamente de la lógica y la vigencia de la organización y puesta en marcha de tal concierto por la paz, y destacó la faceta solidaria de la velada, dirigida también a la recogida de material escolar para Ecodesarrollo Gaia y su escuela Coruña de Senegal. Me retrotrajo todo ello a tiempos pasados, en los que en nuestro trabajo en el sector también recurrimos tantas veces con éxito a la música, el humor, el teatro o el deporte como buenos aliados para la captación de recursos y, sobre todo, para la sensibilización y la construcción cívica y social. Me faltó, quizá y por rizar el rizo, que se insistiese aún un poco más en la importancia y la necesidad de unir el arte y el deseo de paz en momentos como los actuales, porque creo que tal planteamiento de qué mundo queremos y por qué es la piedra angular sobre la que se edificó el resultado del esfuerzo de nuestros cantores y músicos. Pero es una sensación que, no me hagan mucho caso, también he tenido siempre, cuando organizábamos tales eventos… En cualquier caso fue genial, y en consecuencia así se lo cuento…
Enhorabuena a todos las personas que lo hicisteis posible. Estoy seguro de que en la retina y en el corazón de todos los presentes se habrá grabado a fuego que la suma de una voz más otra y más otra, desde la diversidad y desde la experiencia de cada cual, es mucho más que tres voces… Imagínense cuando se juntan quinientos cincuenta cantores y ciento cincuenta músicos… Lo que dimana de tal cosa es poesía, y eso fue lo que se generó allí aquel día, amplificado en un público ilusionado y conmovido… ¡Gracias!
- “De ebanista soy casi maestro; de empresario sigo siendo un aprendiz”
- RC Deportivo - Albacete, en directo hoy: partido de la Liga Hypermotion en vivo | Eddahchouri y Mella entran en el once titular
- Desprendimiento de tierra en un acantilado de la playa de As Lapas, en A Coruña
- Los buses interurbanos y escolares de A Coruña inician el miércoles una huelga indefinida
- Así está la clasificación de Segunda División: el Deportivo se mantiene en la tercera plaza y se acerca al liderato
- Os Rosales busca más vida sin perder la calma: 'Para cualquier cosa que necesites tienes que salir del barrio
- Inditex reparte más de 44.000 millones a sus accionistas desde 2002, la mitad en los últimos cinco años
- Un incendio en el aparcamiento del Mercadona de Oleiros obliga a movilizar a Emerxencias
