Opinión | Cifras e letras
Deus ex machina
La expresión latina «deus ex machina» designaba en el teatro clásico griego a una divinidad que aparecía normalmente desde las alturas para resolver de un modo inesperado, sobrenatural incluso, algo que se escapaba de la lógica o para darle un giro inesperado a la trama. Digamos que era algo que ocurría por mano divina.
El concepto de deus ex machina sigue siendo socorrido en situaciones en las que no sabemos la manera de salir de un atolladero. Me viene a la cabeza un chiste que circula por las redes en el que se muestra a un doctorando que explica emocionado sus progresos a su director de tesis. Sobre una pizarra se muestran modelos de IA de tamaño creciente, seguidos de la frase: «Aquí ocurre un milagro y aparece la IAG», que son las siglas de Inteligencia Artificial General. Su director, con cara de circunstancias, le dice: «Creo que este paso deberías explicarlo con algo más de detalle». Yo también lo creo. Es más, creo que no es el progresivo agigantamiento de los modelos grandes de lenguaje, ya inmensos, lo que nos traerá esa inteligencia artificial general, que podemos entender como aquella capaz de realizar con la facilidad y versatilidad humanas todas las tareas cognitivas que nosotros realizamos.
En algunas narrativas sobre la IAG, el momento en que la inteligencia artificial general emergerá se presenta casi como un acontecimiento inevitable, sin más explicación que pensar que cuando los modelos alcancen un número de parámetros uno o dos órdenes de magnitud mayor que el de los actuales modelos, aparecerán capacidades emergentes cualitativamente nuevas e insospechadas hoy: comprensión profunda del mundo, autonomía, quién sabe si libre albedrío, o creatividad sobrehumana. El escalado de los modelos de la IA se convierte así, a mi juicio, en el «deus ex machina» tecnológico.
Es incuestionable que los actuales modelos de IA están permitiendo avances inimaginables hace unos pocos años. Las máquinas inteligentes no se limitan ya a realizar algunas cosas mucho mejor que nosotros, como jugar al ajedrez o predecir si lloverá los próximos días, sino que son multifuncionales: no pueden hacer todo lo que las personas hacemos ni todo lo que hacen lo hacen mejor que nosotros, pero cada vez hacen más cosas y mejor. Además, las hacen mucho más rápido.
Sin embargo, no hay de momento ninguna evidencia de que seguir agrandando los modelos —añadiendo parámetros, usando más datos y con más potencia de cálculo— les aporte capacidades humanas generalizadas, o incluso sobrehumanas. El cerebro humano es mucho más capaz que el de una ballena, aunque es 5 o 6 veces más pequeño. No es solo el tamaño lo importante, sino el funcionamiento de los ladrillos funcionales, las neuronas, y su arquitectura de conexiones —por ejemplo, el cerebro humano tiene una densidad neuronal en la corteza muy superior a la de las ballenas—.
Los modelos grandes de lenguaje, o LLM, se basan fundamentalmente en la predicción de secuencias: aprenden a estimar la probabilidad de la siguiente palabra a partir del contexto previo y de la información complementaria a la que puedan acceder, y así van prediciendo palabras, una tras otra, hasta construir sus respuestas. La forma en la que los LLM aprenden a partir de corpus de texto inmensos les permite capturar enormes cantidades de conocimiento y hasta desarrollar capacidades de razonamiento —explícitas o implícitos en los corpus de entrenamiento—. Sin embargo, también conlleva limitaciones importantes para los modelos de IA, carentes de experiencia encarnada, de comprensión profunda en muchos casos o de comprensión intencional.
Nosotros, en cambio, desarrollamos nuestra inteligencia a través de una interacción continua con el entorno. Nuestra cognición se apoya en sistemas perceptivos, motores y sociales profundamente integrados. Aprendemos no solo de datos lingüísticos, sino de la experiencia corporal, de la manipulación de objetos, de la cooperación con otros agentes y de la construcción gradual de modelos del mundo. La inteligencia humana es el resultado de un sistema cognitivo complejo que integra múltiples modalidades y procesos y que no se adquiere solo a través del mundo descrito en lo escrito, como básicamente le ocurre a las máquinas.
«Deus ex machina» podría funcionar en el teatro griego, pero en la ciencia no esperemos respuestas de quienes descienden de las alturas.
Suscríbete para seguir leyendo
- 0-1 | Deportivo - Andorra, en directo hoy: partido de la Liga Hypermotion en vivo | Descanso
- Fin a 60 años de banca en la calle Orillamar de A Coruña: el Santander cierra las oficinas que empezaron con el Pastor
- Las cuentas del Deportivo para ascender a Primera División: podría sobrarle una jornada
- La alcaldesa Inés Rey envía una carta al subdelegado del Gobierno en A Coruña para 'exigirle explicaciones' por los controles policiales del Deportivo-Andorra
- Oleiros se queda sin casetas para los socorristas en las playas de Mera, Espiñeiro y Naval
- RC Deportivo - Andorra FC: Riazor busca el primer jaque al ascenso
- 2-1 | El Deportivo se abraza al fuego de Primera División
- Metrovacesa reclama al Ayuntamiento de A Coruña un pacto político como el del parque del Agra para construir en As Percebeiras
