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Opinión | Violencia de género

Bardem y el machismo español

Javier Bardem dice en Cannes que vivimos en un país machista. Que ha normalizado el feminicidio. Y ya aparecen tertulianos o presentadoras diciendo que no. Justo los que en su trabajo hacen lo que denuncia Bardem. Sí, España tiene una ley de violencia de género. ¿Cómo? Gracias al feminismo. Sí, hay menos feminicidios en comparación con otros países. ¿Cómo? Gracias al feminismo. Por llevar la contraria a Bardem, se han dado golpes en el pecho por la ley de violencia de género quienes llaman a tertulianos que han hecho negocio de criticar la ley. Ves decir que no somos un país machista a quienes han apartado a feministas en platós. Ves decir que son feministas a quienes han contratado durante años a machistas en platós o a quienes debaten si el feminismo ha llegado demasiado lejos. ¿Dónde han estado estos cuando llevamos más de veinte asesinadas en lo que va de año, una por semana, y no han abierto ni un solo día con los feminicidios en sus espacios?

Un dato. Se han analizado más de un millón de artículos en todo el mundo, desde 2017 a 2025. ¿El resultado? Solo el 1,6% de las noticias globales tratan la violencia machista. Dos apuntes más del estudio. Uno, que se cita casi cuatro veces más a hombres que a mujeres, incluso cuando son ellas las afectadas. Dos, que las noticias se centran en casos individuales y detalles sensacionalistas, sin explicar las causas, como ha ocurrido con el caso Epstein.

¿Mi opinión como profesional tras estos años? Cero sorpresas. Son pocos los medios, como este, que dan voz de forma continua a las profesionales de esta especialidad. Es una suerte contar con ellos. Pero enfrente tenemos a profesionales destacadas que menosprecian nuestro trabajo y espacios que certifican esa investigación. Cero sorpresas porque nos agreden y las asociaciones de prensa callan. Cero sorpresas porque nos retiran de televisión o pódcasts porque, salvo un feminismo de humor, «la violencia seria no vende». Cero sorpresas porque se aparta a periodistas profesionales para poner a influencers con evidentes errores de verificación y redacción. Cero sorpresas porque no se ha parado de alentar el ataque o la invisibilización de feministas, a veces incluso de aliados. Cero sorpresas porque hay influencers que se han hecho de oro atacando al feminismo. Porque los algoritmos de las redes están diseñados para difundir y viralizar contenidos de misoginia, porque mueven emociones. Por eso incluso hay espacios feministas dando voz a machistas, porque da más clics la rabia que el pensamiento.

¿Qué diría ese informe si fuera sobre España? Que a pesar de tener leyes tenemos a algunos (sobre todo en la tele) que nos han usado para la polémica y el espectáculo. Y cuando nos hemos negado, lo hemos pagado caro. La frase de Bardem ha escandalizado tanto a algunos que han hecho hasta mesas de debate. ¿Qué tal si, desde hoy, hacen una mesa de análisis por cada feminicidio? ¿A que no las hacen? Pues ahí está la normalización. A ver si el problema no va a ser Javier Bardem, sino todo lo demás.

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