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Opinión | Ramón Rey, socio nº 3185

Tristeza y preocupación por la subida de precios y las condiciones a Marathon Inferior

Manifestación de seguidores por los abonos del Deportivo el pasado 16 de julio.

Manifestación de seguidores por los abonos del Deportivo el pasado 16 de julio. / LOC

Estimado director,

Me dirijo a usted como socio del Deportivo de A Coruña desde hace más de 30 años, un periodo en el que la grada de Marathon Inferior ha sido casi como mi segunda casa. Vivo lejos de Galicia y, como muchos otros aficionados, seguir al equipo supone un gran esfuerzo económico y personal: cuadrar turnos, comprar billetes con antelación o pasar largas horas al volante. Cada desplazamiento es una pequeña odisea que afronto con ilusión, porque el Dépor forma parte de mi identidad.

Por eso escribo esta carta no con enfado, sino con pena y preocupación. La enorme subida de precios en la renovación de los carnets de socio está suponiendo un golpe duro para cientos de familias y aficionados con recursos limitados. Muchos se ven obligados a replantearse su permanencia, justo en la temporada del retorno a Primera División tras casi una década de ausencia. Una temporada que debería estar marcada por la ilusión se está viendo empañada por una fractura social incomprensible.

Especialmente triste es el trato que reciben los socios de Marathon Inferior. Las nuevas medidas —identificaciones en la grada, prohibición de ceder el abono a familiares o amigos y la imposibilidad de liberarlo— nos hacen sentir señalados y sospechosos. Estas condiciones hacen prácticamente imposible cumplir el requisito de asistir a 15 de los 19 partidos de la temporada para quienes vivimos a cientos de kilómetros.

Entendemos la necesidad de un mayor control y asistencia, pero estas medidas expulsan precisamente a los aficionados más leales y sacrificados, aquellos que han sostenido el club en los peores momentos. Los socios comprendemos el contexto económico de Primera División, pero solicitamos condiciones razonables que nos permitan continuar sin sentirnos excluidos: sentido común y respeto.

Espero que esta carta invite a la directiva a reflexionar y buscar un equilibrio. El Deportivo necesita a sus socios tanto como los socios necesitamos al club. Estamos a tiempo de corregir el rumbo y volver a remar juntos.

Atentamente,

Ramón Rey

Socio nº 3185

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