Opinión | ShIikamoo, construir en positivo
Sobre Ceuta, su mar, las personas y el orden global...
Primer día de agosto ya, queridos y queridas, en el que nos encontramos en medio de una nueva y potente crisis en materia de inmigración en la ciudad de Ceuta. Como saben, varios miles de personas —entre veinte y cuarenta y cinco mil según estimaciones de las diversas fuentes— entraron el pasado jueves en la misma mayoritariamente a nado. Y, una vez superados los diferentes escollos para llegar a la ciudad autónoma y con los servicios de acogida absolutamente desbordados por la situación, se limitaron a vagar por la ciudad sin rumbo o a caer rendidos. Familias enteras, pero sobre todo varones jóvenes incluyendo menores de edad, que buscan una vida mejor a este lado de su particular Rubicón, y que llegaban al grito de «Viva España»... Una nueva edición de ese sueño tan humano de vivir una vida mejor, que a mi propio abuelo paterno le llevó a Cuba hace mucho tiempo, o que constituyó la lógica de muchos gallegos y gallegas en la diáspora durante años y años...
Pero no ha sido el cambio de mes el detonante de este complejo episodio acaecido en la localidad ceutí, no, sino una sentencia del Tribunal Supremo en sentido contrario a determinadas expulsiones «en caliente», precisamente para garantizar el cumplimiento de los más elementales derechos humanos. O, más bien, la lectura que de la misma podrían haber hecho las mafias implicadas en el tráfico de personas, porque si no es imposible imaginar una acción coordinada de semejante magnitud... Eso y, como telón de fondo, una serie de hechos más, incluido el eterno pulso del Marruecos de Mohammed VI, no solamente con España sino con el conjunto de Europa estando muy presente el aliento de Estados Unidos en todo ello, y con el ánimo de Rabat de recibir algo a cambio de seguir ejerciendo de cancerbero... Y es que este país del Magreb poco sería si no tuviese la sartén por el mango en la eterna pelea de la permeabilidad de la frontera, así como por su efecto tampón o regulador respecto a la presión de otras corrientes ideológicas, religiosas y culturales... Un país que, seguramente, tampoco ha visto con buenos ojos las evoluciones del presidente de nuestro Gobierno en Argelia, su eterno enemigo, como si les tuviésemos que pedir permiso para negociar las condiciones comerciales con terceros... ¿O qué me dicen ustedes en la etiología de esta crisis de la posible reacción de Marruecos frente a la aprobación de la Ley que da la nacionalidad española a una parte de la población saharaui?
Así las cosas, la situación se ha visto insostenible en Ceuta. Tanto, que el propio presidente del Gobierno aludía ayer a la necesidad de reformar la Ley de Extranjería respecto a las devoluciones en caliente, e incluso a instalar sistemas físicos de información, tales como boyas, para delimitar de alguna manera la frontera del país. Y es que el Tribunal Supremo aducía en el razonamiento que atacaba dichas devoluciones en caliente de personas que habían entrado por mar la ausencia de límites físicos franqueados por las mismas, tales como barreras o vallas... Razones técnicas, como germen de la producción de una bola de nieve en la que, como vemos, hay muchos más elementos, de claro corte geopolítico y que en muchos casos exceden el ámbito nacional o incluso europeo...
Hemos dicho aquí muchas veces que la inmigración es connatural al ser humano, pero cuando la misma se emplea como un arma arrojadiza, puede llegar a poner en peligro la convivencia en un país. No porque ser inmigrante sea igual a ser delincuente, como afirmaba algún político irresponsable de ultraderecha que equiparaba puñaladas, violaciones y llegada de estas personas, pero sí porque es necesario un cierto orden, una cierta lógica y muchos recursos para tratar adecuadamente cada caso y cada historia, sin perturbar el normal funcionamiento de nuestras ciudades y pueblos y sin lastimar a su población local.
Dieciocho personas muertas, al menos, pesan en el debe de toda esta peripecia en el momento de escribir estas líneas... Para estas personas y sus familias ya no habrá vuelta atrás... Pero otras muchas tendrán que recomponer de alguna forma sus vidas, sea aquí o retornados en su lugar de origen. Lo importante es que lo que se haga, se haga bien, y que cada actor en este complejo escenario asuma sus responsabilidades. Marruecos, por supuesto. Y la Unión Europea, a la que servimos de frontera, también. Porque este no es un problema de España, de su Gobierno o de Pedro Sánchez. Es un problema de la época que nos ha tocado vivir, en un mundo fuertemente lastrado por la desigualdad, y donde hay fuertes tensiones entre países en las que a veces se disparan mecanismos de presión que producen situaciones como esta...
Tengan feliz agosto, si ustedes pueden. Y, si no, llévenlo lo mejor posible. Es... de lo que se trata.
- Deportivo - Real Madrid: Horario y dónde ver en TV y online el Trofeo Teresa Herrera
- La panadería de Oleiros que se resiste al cierre tras 60 años de historia en la comarca de A Coruña: 'No quiero que esto se pierda
- Así llega el Real Madrid al Trofeo Teresa Herrera contra el Deportivo: los mundialistas dan sus primeras carreras del verano
- La guía definitiva para ver el eclipse solar en A Coruña: recomendaciones, uso de las gafas y zonas a las que no se puede ir
- 0-1 | El Deportivo convence en el debut de Angeliño y el regreso estelar de Mella
- Adiós a uno de los bares míticos de A Coruña: Monte Alto se queda sin sus callos en 'lanchiña' y con palillo
- Eclipse en A Coruña: estos son los puntos de observación donde se reforzará la seguridad y la movilidad en la provincia
- Las cuatro empresas de A Coruña que se cuelan entre las 100 que más crecen de España
