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Opinión

Eclipse, hoy...

Bueno, queridos y queridas... hoy es el día del eclipse. Un fenómeno ciertamente singular que, a menos que nos hayamos movido o nos movamos en el futuro, solamente habremos tenido y tendremos una oportunidad de presenciar en nuestra vida... Les deseo que les vaya bien en esta jornada, pero no tanto por el eclipse como por el hecho de que la misma es una más en la que los conos de nuestro espacio-tiempo coinciden, como les digo muchas veces... Le presten mayor o menor atención a este fenómeno astronómico de primera magnitud, les deseo que sean felices. Y ya está...

Para mí, por mi parte, sí que será un día importante. Es bien cierto que el fenómeno de tal eclipse es fuertemente dependiente del punto de vista del observador con lo que al conjunto de la Naturaleza, en realidad, poco le importará en global tal coincidencia de la Luna en el lugar oportuno del radio vector entre La Tierra y el Sol... Pero, si nos ponemos a escala planetaria, y nos fijamos realmente en lo que tal fenómeno implicará para nosotros y para los animales que nos rodean, sí que el eclipse será significativo. Y es que hay mucha diferencia entre un eclipse parcial, que alguno sí hemos podido ver, con un evento de totalidad. Tal día como hoy caerá abruptamente la noche, y durante un minuto y poco la misma se hará dueña del día, poco antes del anochecer real. Y valdrá la pena disfrutarlo...

En el tiempo del eclipse total, serán muchos los elementos que podrán captar su atención. Y no todos, atención, estarán relacionados con el astro rey... Y es que una mirada al entorno, a las sombras y a las ausencias de luz también valdrá mucho la pena. Ahí podrán descubrir ustedes sobre un lienzo blanco que depositen sobre el suelo las bandas de sombra atmosférica, justo antes y después de la totalidad y ligadas a las turbulencias de la atmósfera, o las reacciones de los animales e incluso de algunas personas más sensibles. Y, volviendo a mirar hacia la Luna que tapa al Sol, observarán alrededor de la primera la corona del último, con las perlas de Baily y, en el momento oportuno, un verdadero anillo de diamantes alrededor de nuestro satélite...

Sobre todo esto tuve la oportunidad de hablar el pasado mes de junio en tres centros educativos de Galicia, compartiendo muchas de las inquietudes y resolviendo dudas de los presentes. Y, entre ellas, las relativas a la seguridad. Un eclipse total hay que verlo en toda su intensidad e inmensidad, sin filtros, pero siendo conscientes de que las transiciones de parcial a total y de total a parcial son momentos especialmente delicados para nuestra retina. Y es que, sobre todo en el segundo de estos momentos, el nivel de midriasis de nuestras pupilas será máximo, de manera que el rayo marginal que asome tras la Luna tendrá la capacidad de ocasionarnos muchos, pero que muchos problemas. Es por eso que deberán iniciar ustedes una cuenta atrás con el apoyo de un cronómetro desde el momento de inicio de la totalidad, por un lapso total cinco segundos menor que la duración del eclipse en su entorno, abandonando la observación directa sin flitros justo cuando tal temporizador llegue a cero. Con gafas y precaución podrán seguir a partir de entonces la evolución del eclipse parcial después de la totalidad, de la misma manera que ustedes lo habrán seguido antes de la referida totalidad. Como siempre, queridos y queridas, no debemos dejar que un mal manejo de una situación concreta implique un daño o problema futuro, y en esta ocasión tendremos que ser especialmente cuidadosos con ello en cuanto a lo que al cuidado de nuestra vista se refiere... Ya saben, ojos no hay más que dos...

He leído por ahí que hay quien le quita importancia al eclipse. Y, miren, cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero les reitero que la observación de tal fenómeno valdrá la pena desde un punto de vista astronómico y de conocimiento del medio que nos rodea. Otra cosa es la utilización que de tal evento, como de todo, se esté dando desde el punto de vista de la explotación turística. Una industria que seguro que genera grandes beneficios a nuestra sociedad, pero que cada vez viene más ligada a grandes contradicciones y a procesos de gentrificación y de disfrute de lo de todas y todos de forma más exclusiva y, por tanto, más segmentada en cuanto a la posición económica de cada cual... Algo que, sin duda, merece más de una reflexión, en la línea de pensar qué sociedad realmente queremos y cuál no, nos la vendan como nos la vendan y le pongan todo el edulcorante que quieran...

En fin, amigos y amigas, disfruten del eclipse. O no, si no quieren. En cualquier caso, que sea para ustedes un gran 12 de agosto. Y después lo mismo para el 13, el 14 y el 15... Y así hasta cuando se pueda... Hasta el infinito ya sabemos que no es posible, pero mientras vayamos resistiendo...

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