Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Lecciones del eclipse

Eclipse de sol sobre la Torre de Hércules

Eclipse de sol sobre la Torre de Hércules / Carlos Pardellas

A Coruña sigue todavía digiriendo el histórico eclipse total que el pasado miércoles causó un ocultamiento del Sol por parte de la Luna, generando 76 segundos de oscuridad que embelesó a alrededor de 225.000 personas que se lanzaron a paseo marítimo, monte de San Pedro o entorno de la Torre de Hércules, por citar los tres principales puntos de observación, para disfrutar de un fenómeno astronómico que no volverán a contemplar con esa nitidez desde esta ciudad en su vida. Ni sus hijos, ni sus nietos.

A pesar de que la bruma deslució el eclipse recordando que forma parte del paisaje coruñés, el evento dejó múltiples lecciones que conviene no olvidar. La primera resulta obvia y fue destacada por la alcaldesa, Inés Rey, en el balance del operativo de 400 efectivos desplegado por el Ayuntamiento. No se produjeron incidencias: ni grandes atascos, ni accidentes, tan solo 218 toneladas de basura recogidas por los servicios de limpieza, una cifra considerada habitual en noches de festejos veraniegos, según el Consistorio.

Este éxito cívico se extiende a los municipios del área coruñesa, que también recibieron una riada de ciudadanos deseosos de disfrutar del eclipse, como sucedió en puntos del litoral de Oleiros, Arteixo o A Laracha, por citar tres casos. Los operativos y medidas de los ayuntamientos de la comarca coruñesa resultaron un éxito al evitar aglomeraciones o atascos que pusieran el riesgo disfrutar del espectáculo astronómico.

La segunda lección ofrece un mayor calado. En un tiempo que marca el inicio de una nueva era en la humanidad con el impacto de la inteligencia artificial (IA) que en poco tiempo transformará nuestras vidas y con el mayor acceso a información de la historia, las redes sociales han servido de altavoces para movimientos retrógrados e ignorantes que niegan evidencias científicas como los beneficios de las vacunas o retroceden siglos para afirmar que la Tierra es plana.

El acercamiento al eclipse semanas antes por parte de los medios ha servido de recordatorio de la necesidad de dar voz a expertos cualificados. En LA OPINIÓN, hemos contactado con científicos, oftalmólogos o expertos en seguridad ciudadana para tratar de ofrecer información seria sobre un fenómeno que, pese a los recelos de quienes se sintieron abrumados por el exceso de atención al respecto, había generado una expectación inusitada. El balance de curiosos en las calles de la ciudad así lo evidencia, con las citadas 225.000 personas mirando al cielo en la ciudad.

Ese fenómeno, además, coincidió con las fiestas coruñesas y con la celebración del trofeo Teresa Herrera entre el Deportivo y el Real Madrid, último encuentro antes del regreso de los blanquiazules a Primera División por primera vez en ocho años. En medio de esos tres eventos que se combinaron para abarrotar la ciudad, la población demostró que el civismo sigue siendo mayoritario, a pesar de que si uno se asoma a las redes sociales tiene la sensación de que vivimos en una tensión constante.

La lección final afecta a un sector profesional concreto: la hostelería. Horas antes del 12-A, patronal y sindicatos lograron un acuerdo para desbloquear una huelga que habría puesto en peligro el éxito turístico de la ciudad al reducir la oferta a los visitantes.

A última hora, ambas partes acordaron un incremento salarial para la plantilla de 500 euros correspondientes al año pasado que se abonaría antes de noviembre y un aumento del 3% en las nóminas de este ejercicio, con otro 3,5% en 2027 y un 3% en 2028, revisables en función del IPC, tras un año de negociaciones sobre las condiciones de un gremio en el que trabajan 20.000 ciudadanos.

La paz todavía no es definitiva, pues patronal y sindicatos deben cerrar el convenio antes del 17 de septiembre. Mejorar las condiciones laborales y garantizar la rentabilidad de una actividad clave en la economía coruñesa debería constituir un motivo suficiente para evitar aislarse en trincheras con exigencias excesivas o cerrar la puerta a mejorar las condiciones de un gremio que históricamente ha padecido precariedad. Su papel es clave en la ciudad, como ha demostrado el eclipse.

Tracking Pixel Contents