Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Responsable de área de Deportes

Sin la electricidad de Riazor...

Deportivo Valencia

Deportivo Valencia / CARLOS PARDELLAS

Han sido tantos años de sufrimiento, de aguantar estoicos las desgracias que se acumulaban de golpe que, durante muchos momentos, a la grada de Riazor le ha parecido una quimera poder disfrutar. Costaba todo un mundo, estaba siempre esperando un bofetón a la vuelta de la esquina. A veces era la desgracia, otras los rivales, muchas veces tiros en el pie. Así es el Dépor. Pero para eso está también el fútbol, vivir esa pasión agarrada a un equipo. Para sentir, para pasárselo bien, para rugir, para liberarse. Y en esas estuvo este domingo Riazor y en esas anda Aubameyang desde que pisó A Coruña. En realidad, ha sido así durante toda su carrera. Es picarón, en el campo, con esa sonrisa, con esa sensación de que exprime al máximo cada segundo de su vida, ya sea levantando a un histórico o jugando una pachanga con los niños al lado de casa. Riazor también necesitaba sonreír, él le estaba esperando. Todos. A Coruña, el estadio, el Dépor y su gente forman un cuadrado mágico con una electricidad difícil de explicar, que remueve. No hay que olvidarlo nunca. Porque si no, el resto tendrá muy poquito sentido.

Tracking Pixel Contents