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    <title><![CDATA[La Opinión de A Coruña - Callejero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/]]></link>
    <description><![CDATA[La Opinión de A Coruña - Callejero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright La Opinión de A Coruña]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Almirante Brown: El irlandés que luchó por Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/11/almirante-brown-irlandes-lucho-argentina-23369766.html]]></link>
      <description><![CDATA[La masiva emigración de gallegos hacia Argentina durante los dos últimos siglos hace que Galicia mantenga una relación especial con aquel país suramericano. La presencia del almirante Guillermo Brown en el nomenclátor coruñés es el resultado de la voluntad de rendir homenaje a una de las principales figuras de la lucha por la independencia de la nación argentina. Brown nació en Irlanda en 1777 y navegó por Europa y América como marino mercante. En el año 1810 decidió unirse a los argentinos que iniciaron la revuelta para emanciparse de España y cuatro años más tarde dirigió la escuadrilla naval de Buenos Aires, al frente de la cual ocupó la isla Martín. Ese mismo año comandó la flota que se dirigió al Río de la Plata para enfrentarse a la armada española. Su victoria permitió cercar la ciudad de Montevideo y provocar la rendición de las tropas realistas. La intervención de Brown fue decisiva para la suerte de la guerra, ya que los españoles hubieron de desistir de invadir Argentina desde el norte y se retiraron a Perú. El marino irlandés continuó sus andanzas por el Pacífico, donde atacó las ciudades de Guayaquil y El Callao hasta que fue apresado por los ingleses y devuelto a Buenos Aires. Brown siguió hostigando a los españoles, a quienes venció en la batalla del Buceo y luego tomó parte como almirante de la Armada en la guerra que enfrentó a Argentina y Brasil. El prestigio ganado en los combates hizo que se le nombrara gobernador de Buenos Aires y posteriormente director del Banco Nacional. La política no debió satisfacer plenamente a este inquieto luchador, puesto que se puso al mando de la flota argentina que se opuso en 1838 al bloqueo naval del Río de la Plata por una escuadra de barcos ingleses y franceses. Brown falleció en 1857 y la ciudad, que dedica numerosas calles a marinos ilustres, le recuerda con una de las vías del barrio de Peruleiro.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/11/almirante-brown-irlandes-lucho-argentina-23369766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 May 2010 20:20:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Almirante Brown: El irlandés que luchó por Argentina]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[almirante,brown,irlandes,lucho,argentina]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Pablo Iglesias: El impulsor del movimiento obrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/10/pablo-iglesias-impulsor-movimiento-obrero-23369770.html]]></link>
      <description><![CDATA[Todos los libros de historia mencionan al ferrolano Pablo Iglesias como una de las figuras políticas y sindicales más importantes de nuestros tiempos, ya que fue el fundador del PSOE y la UGT. Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos desconocen muchos aspectos de la vida de este hombre, cuya contribución a los cambios sociales producidos en los siglos XIX y XX fue fundamental. Iglesias nació en 1850 en una familia humilde, ya que su padre era peón municipal. Sólo pudo asistir a la escuela hasta los nueve años, ya que tras la muerte del padre se desplazó a Madrid con su madre y su hermano. Los Iglesias hicieron su viaje hasta la capital a pie, ya que carecían de recursos para trasladarse por otros medios. Pablo y su hermano ingresaron en un hospicio mientras su madre se dedicaba a trabajar. Iglesias eligió el oficio de tipógrafo y desde muy joven se rebeló contra las condiciones laborales que imponían los patronos. Estudió por las noches y aprendió francés para relacionarse con obreros de otros países, ya que con sólo veinte años se afilió a la Asociación Internacional de Trabajadores. En 1879 organiza un banquete en el que de forma clandestina funda el Partido Socialista Obrero Español, la segunda formación de esta ideología creada en el mundo. La actividad política y sindical de Iglesias le llevó en numerosas ocasiones a prisión, aunque siempre rechazó el indulto. Los empresarios tomaron represalias contra él al negarle el empleo de forma sistemática, por lo que sólo la aparición del periódico El Socialista, del que fue director, le libró de la miseria. En 1888 creó la Unión General de Trabajadores. En 1905 fue elegido concejal de Madrid y posteriormente obtuvo el acta de diputado en varias ocasiones. La división del PSOE en 1921, que provocó el nacimiento del Partido Comunista, afectó de forma notable a su precaria salud. Pablo Iglesias falleció en 1925 en Madrid y dejó en su despacho un sobre con mil pesetas que donó a su periódico. Más de 150.000 personas participaron en la comitiva que acompañó su féretro hasta el cementerio. A Coruña dedica desde hace varios años una gran plaza al líder obrero en el Castrillón, presidida por una estatua en su honor.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/10/pablo-iglesias-impulsor-movimiento-obrero-23369770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 May 2010 20:05:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pablo Iglesias: El impulsor del movimiento obrero]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[pablo,iglesias,impulsor,movimiento,obrero]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[General Rubín: Un héroe de la guerra de Cuba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/07/general-rubin-heroe-guerra-cuba-23369772.html]]></link>
      <description><![CDATA[La pérdida de la isla de Cuba supuso una auténtica conmoción en la España de finales del siglo XIX, ya que representó el final del imperio colonial en América y, además, la ruptura del vínculo político con una tierra a la que gran número de españoles profesaban un amor especial, ya que acogió a muchos de quienes cruzaron el océano en busca de fortuna. Antero Rubín Homet fue uno de los militares que recibieron el encargo de defender la españolidad de Cuba. Había nacido en Redondela en 1851 en una familia dedicada a la milicia, por lo que este ambiente influyó en su decisión de ingresar como voluntario en el Ejército para dirigirse a Cuba. A los pocos años de su estancia en la isla ya había alcanzado el grado de teniente, rango con el que regresó a España. En 1895 estaba destinado como jefe de la comandancia militar de Tui, pero volvió a tierras cubanas, ya que la insurrección de los independentistas se hallaba en su apogeo. Fue entonces cuando dirigió la batalla de Potrero de las Varas, en la que venció a los patriotas cubanos, aunque resultó herido en una pierna y tuvo que guardar reposo durante una larga temporada. Una vez recuperado, fue comandante militar de dos departamentos cubanos y prosiguió luchando al frente de sus tropas hasta la capitulación de Santiago de Cuba en 1898. Sus méritos de guerra le valieron el ascenso a general de brigada, empleo con el que accedió al puesto de gobernador civil de Oviedo en 1901. Siete años más tarde ascendió a general de división y dirigió los gobiernos militares de A Coruña, Zaragoza y Bilbao. En 1916 fue nombrado teniente general y al año siguiente se le destinó a nuestra ciudad como capitán general de Galicia. El Ayuntamiento le nombró Hijo Adoptivo de y posteriormente le dedicó una calle. Durante la República esa vía pasó a llamarse Cuatro de Junio, nombre que perdió en 1936 para denominarse Antero Rubín, aunque al año siguiente se le antepuso el cargo de general.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/07/general-rubin-heroe-guerra-cuba-23369772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 May 2010 20:39:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[General Rubín: Un héroe de la guerra de Cuba]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[general,rubin,heroe,guerra,cuba]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Juan XXIII: El Papa que renovó a la Iglesia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/05/juan-xxiii-papa-renovo-iglesia-23369775.html]]></link>
      <description><![CDATA[Angelo Giuseppe Roncalli nació en la localidad italiana de Sotto il Monte en 1881. Sus padres eran unos campesinos profundamente católicos que criaban a una numerosa prole. Angelo dio muestras de su religiosidad desde muy pequeño, hasta el punto de que sus compañeros le apodaban el cura. Tras completar sus estudios, se ordenó sacerdote en 1904 y se desplazó a Bérgamo para trabajar como secretario del obispo y profesor de historia eclesiástica en el seminario de su diócesis. Al estallar la I Guerra Mundial sirvió como sargento médico y capellán. Una vez finalizado el conflicto, desarrolló una intensa actividad, ya que participó en la reorganización de la Sociedad para la Propagación de la Fe, representó al Papa en Bulgaria y fue delegado apostólico en Turquía y Grecia. Durante la II Guerra Mundial ayudó a rescatar a los judíos de Hungría y participó en la delegación vaticana en Francia. En el año 1953 fue nombrado cardenal y arzobispo de Venecia. A la muerte de Pío XII en 1958, el cónclave le eligió como nuevo Papa cuando tenía 77 años. Adoptó el nombre de Juan XXIII y se hizo inmensamente popular en todo el mundo gracias a su imagen de abuelo afable y bonachón. El nuevo jefe de la Iglesia promovió la adaptación a los nuevos tiempos mediante el Concilio Vaticano II, que modernizó cuestiones como la enseñanza, la disciplina y la organización eclesiásticas. El Papa falleció antes que concluyesen los trabajos del concilio, pero sus orientaciones influyeron en aspectos como la apertura de la Iglesia Católica hacia otras religiones, como los protestantes, los ortodoxos y los judíos. A lo largo de su vida escribió siete encíclicas, en las que abordó temas como la cooperación internacional en favor de la paz y la dignidad individual como base de las instituciones sociales. Juan XIII se destacó durante toda su vida por su sencillez y humildad, lo que contribuyó a impulsar la renovación de la Iglesia en una época de profundos cambios sociales. El Papa de la eterna sonrisa murió en Ciudad del Vaticano en 1963.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/05/juan-xxiii-papa-renovo-iglesia-23369775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 May 2010 20:34:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Juan XXIII: El Papa que renovó a la Iglesia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[juan,xxiii,papa,renovo,iglesia]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Disciplina: El reflejo del totalitarismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/04/disciplina-reflejo-totalitarismo-23369778.html]]></link>
      <description><![CDATA[Los ideales de la Revolución Francesa se plasmaron en tres palabras que simbolizaron el profundo cambio experimentado por la sociedad tras la quiebra del sistema absolutista. El lema Libertad, igualdad, fraternidad no fue una mera declaración de principios, sino una bandera de combate para quienes lucharon contra el totalitarismo en todas las partes del mundo. En A Coruña, la llegada del régimen republicano en 1931 hizo que tres calles situadas en el barrio de As Atochas llevasen los nombres de Libertad, Igualdad y Fraternidad. La elección de esta zona no debió ser casual, ya que en esta parte de la ciudad residía un importante núcleo de población obrera que apoyaba fervientemente los postulados de la izquierda. La sublevación franquista tuvo trágicas consecuencias en este barrio coruñés, donde muchos de sus habitantes fueron represaliados por su simpatía con el Frente Popular. La revancha de los fascistas no se limitó a acabar con sus rivales políticos, sino que se cebó también con el nomenclátor de la ciudad. La Corporación coruñesa fue destituida por los alzados en armas, que llegaron a fusilar al alcalde Alfredo Suárez Ferrín. Por esta razón, constituyeron un Consejo Municipal que se reunió por primera vez el 18 de septiembre de 1936. La primera decisión de este órgano fue variar los nombres de numerosas vías de la ciudad y entre ellas, las que se referían a los principios revolucionarios. La calle Fraternidad pasó a denominarse Trabajo, con lo que la hermandad entre los hombres fue sustuida por el odiado castigo bíblico. Igualdad fue sustituida por Justicia, cuando uno de los males que normalmente se achacan al sistema judicial es que no funciona de forma equitativa con todos los ciudadanos. Para concluir la operación de modo brillante, el nuevo Ayuntamiento coruñés dio el nombre de Disciplina a la calle Libertad, lo que constituye un reflejo de la ideología que inspiró a quienes gobernaron el país en las cuatro décadas siguientes.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/04/disciplina-reflejo-totalitarismo-23369778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 May 2010 20:28:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Disciplina: El reflejo del totalitarismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[disciplina,reflejo,totalitarismo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Pío XII: El papa que salvó a Roma de la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/03/pio-xii-papa-salvo-roma-23369781.html]]></link>
      <description><![CDATA[La proximidad de sus padres al ambiente vaticano, donde trabajaban como empleados, debió influir de manera notable en la vocación de Eugenio María Giovanni Pacelli, nacido en Roma en 1876 y que habría de llegar a ser elegido papa a sus 63 años. Tras completar sus estudios, en los que destacó por su brillantez, el joven Pacelli ingresó en el sacerdocio y al poco tiempo ya se encontraba al servicio de la administración del papado, donde aprendió las artes de la prestigiosa diplomacia vaticana. En 1917 fue designado nuncio papal en la región de Baviera, la zona más católica de Alemania. Su labor se desarrolló en un momento en que la nación germana debía soportar las consecuencias de la pérdida de la Primera Guerra Mundial, por lo que Pacelli hubo de ganarse el aprecio de un pueblo herido en su orgullo. Años más tarde se le encargó la representación del Vaticano ante la nueva República Alemana, lo que le obligó a trasladarse a Berlín, la capital del protestantismo europeo. La habilidad de Pacelli consiguió que el Gobierno alemán firmase un concordato con la Santa Sede en 1929, año en el que fue nombrado cardenal y llamado de nuevo a Roma. La muerte de Pío XI en 1939 provocó la reunión del cónclave, que en menos de 24 horas le eligió como nuevo papa, mandato para el que tomó el nombre de Pío XII como reconocimiento a la labor de su antecesor. Poco después de su llegada al cargo, estalló la Segunda Guerra Mundial, que marcó su pontificado. Intentó sin éxito detener las hostilidades y durante la persecución a los judíos consiguió refugiar a muchos de ellos en los conventos de clausura de Roma. Pío XII logró también que los alemanes no destruyesen la capital italiana y desarrolló una intensa actividad en favor de los prisioneros de guerra. Su prestigio movió a la conversión al catolicismo del gran rabino de Roma. La coincidencia de su mandato con la aparición en el mundo de los medios de comunicación de masas hizo que Pío XII fuese el primer papa que se sirvió de la radio y la televisión para transmitir sus mensajes a la población. El papa Pacelli murió en 1958 tras haber dejado un vasto legado doctrinal en forma de encíclicas y textos doctrinales. (Por error, se publicó la placa de la calle Madame Curie, cuando debía figurar la de Pío XII.)    J. M. Gutiérrez    ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/03/pio-xii-papa-salvo-roma-23369781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 May 2010 20:03:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pío XII: El papa que salvó a Roma de la guerra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[pio,xii,papa,salvo,roma]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Plaza de María Pita: El salón de actos de la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/01/plaza-maria-pita-salon-actos-23369783.html]]></link>
      <description><![CDATA[La Ciudad Vieja y la Pescadería estuvieron separadas durante siglos por las murallas que rodeaban la antigua ciudadela coruñesa. Tras el derribo de las fortificaciones, el Ayuntamiento concibió la idea de crear un espacio público en la amplia explanada que se había creado en el lugar. El arquitecto municipal José María de Noya fue quien trazó el primer proyecto de la plaza en 1859, por lo que ese mismo año se inició la expropiación de los terrenos, que luego se dividieron en parcelas y se subastaron para la construcción de viviendas. Otro arquitecto, Faustino Domínguez, dictó las normas para la edificación, en las que se estableció que la primera planta de las casas debía tener balcones corridos y la segunda, individuales. La tercera planta debía ser un ático, pero se transformó en un nuevo piso con galerías, sobre el que se construyeron buhardillas. En 1912 se permitió la instalación de terrazas con ático en varios de estos inmuebles. La plaza fue concebida como un lugar para el paseo y no para el comercio, como sucede en las plazas castellanas, por lo que los soportales surgieron para permitir el paseo en los numerosos días de lluvia. Las dimensiones del recinto, un cuadrado de 111,20 metros de lado, junto con la presencia del Palacio Municipal, convierten a la plaza en el principal espacio público de la ciudad, en el que se celebran importantes actos de carácter social, político y cultural. El edificio consistorial debía quedar integrado en los bloques de viviendas, según el proyecto original, pero Pedro Mariño cambió el diseño y lo separó del conjunto. El palacio, terminado en 1918, fue ideado como un reflejo de la pujanza de la ciudad. La plaza se dedicó a María Pita, la heroína de la defensa de la ciudad contra los ingleses en 1589, aunque su primer nombre fue el de Alesón, el general que fue capitán general de Galicia y que se distinguió en la Guerra de la Independencia y la lucha contra los Cien Mil Hijos de San Luis.    J. M. Gutiérrez    ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/05/01/plaza-maria-pita-salon-actos-23369783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Apr 2010 22:39:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Plaza de María Pita: El salón de actos de la ciudad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[plaza,maria,pita,salon,actos]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Calle de Santiago: Una calle tan antigua como la propia ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/04/28/calle-santiago-calle-antigua-propia-23369786.html]]></link>
      <description><![CDATA[Cuando en 1208 el rey leonés Alfonso IX decide fundar la ciudad de A Coruña sobre los restos de la antigua Crunia, ya existía en el lugar un pequeño templo dedicado al apóstol Santiago y que se erigió sobre una roca granítica. Las excavaciones realizadas en el jardín trasero de la iglesia hallaron restos de la civilización romana, lo que revela que esta parte de la península coruñesa siempre fue apreciada por quienes la visitaron. Con la creación del nuevo núcleo urbano en lo que hoy conocemos como Ciudad Vieja, la iglesia adquirió una importancia capital en la vida de la que entonces no era más que una pequeña población marinera. La calle recibió su nombre del templo y no de la vecina Compostela, que cuenta con su propia vía en el nomenclátor coruñés. Por su situación, este lugar se encuentra entre los de mayor solera de la ciudad. Así, la calle figura en los documentos municipales más antiguos, situada junto a una de las entradas principales del recinto amurallado, que recibía el nombre de Puerta Real. Los vecinos de A Coruña se reunían en el atrio de la iglesia de Santiago para celebrar las sesiones del concejo abierto, una institución municipal mediante la que todos los habitantes decidían las cuestiones que afectaban a la organización de la ciudad. Con el paso del tiempo, la ciudad creció y ganó una nueva parroquia: Santa María del Campo, cuyo templo rivalizó por la primacía sobre los fieles de la ciudad. Las disputas ante el arzobispado compostelano culminaron con la designación de la nueva iglesia como colegiata y la consiguiente subordinación de la de Santiago. Pese a todo, son muchos los vecinos de la Ciudad Vieja que consideran a esta parroquia como la de mayor categoría entre las existentes en el municipio, no sólo por su mayor antigüedad, sino por su riqueza artística. La iglesia sufrió graves daños en los incendios de 1501 y 1779, pero fue reconstruida para recuperar su antiguo esplendor. Uno de los elementos más curiosos del edificio son las pequeñas figuras que aparecen en la fachada principal, que reproducen personajes grotescos. Hoy en día, tan sólo la Torre de Hércules supera en historia a este pequeño edificio, cuya torre pugna por sobresalir en el perfil de la Ciudad Vieja.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/04/28/calle-santiago-calle-antigua-propia-23369786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2010 20:42:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Calle de Santiago: Una calle tan antigua como la propia ciudad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[calle,santiago,calle,antigua,propia]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Juan Díaz Porlier: El creador del liberalismo coruñés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/04/27/juan-diaz-porlier-creador-liberalismo-23369790.html]]></link>
      <description><![CDATA[Pocas figuras históricas alcanzaron una popularidad tan grande en A Coruña como el general Juan Díaz Porlier, a quien se conoció por el sobrenombre de El Marquesito, ya que se decía que era hijo ilegítimo del Marqués de la Romana. La tradición liberal coruñesa nace con este joven militar, ya que fue el protagonista del primer levantamiento contra el absolutismo monárquico en la ciudad, que habría de concluir con su ajusticiamiento público. Porlier nació en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias en 1788. Fue hijo natural de Esteban Porlier, cuya familia trató de ocultar la relación con el niño colocando el apellido Díaz antes del suyo. Cuando todavía no era más que un muchacho, ingresó en la Marina y participó en la batalla de Trafalgar. Al poco tiempo cambió los barcos por la Caballería, arma en la que sirvió durante la Guerra de la Independencia. Su valor y su pericia militar le hicieron alcanzar el grado de brigadier con sólo 21 años. Porlier mantuvo una intensa relación con A Coruña en esta época, ya que en esta ciudad organizó tropas que atacaron a los franceses en diferentes puntos del norte de España. Al concluir la guerra, el impetuoso militar se proclamó defensor del liberalismo y criticó la abolición de la Constitución de Cádiz, lo que le valió una condena de cuatro años de prisión en el castillo coruñés de San Antón. En agosto de 1815, Porlier pidió permiso para tomar las aguas en el balneario de Arteixo y pasó por la casa de su amigo Andrés Rojo en Pastoriza. Allí decidió iniciar un pronunciamiento contra el rey Fernando VII, por lo que entró en A Coruña al frente de los soldados que debían custodiarle y proclamó la Constitución. Porlier recibió apoyo de los coruñeses y los ferrolanos, pero se enfrentó a las autoridades compostelanas, que organizaron tropas para combatirle. Cuando se dirigía contra ellos, fue traicionado por algunos de sus hombres, que le condujeron a A Coruña, donde fue juzgado y condenado a morir en la horca. El paladín liberal fue colgado el 3 de octubre en la actual plaza de España —entonces Campo de la Horca— donde hoy una estatua le rinde homenaje.    J. M. Gutiérrez  ]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.laopinioncoruna.es/blogs/callejero/2010/04/27/juan-diaz-porlier-creador-liberalismo-23369790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Apr 2010 19:49:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Juan Díaz Porlier: El creador del liberalismo coruñés]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[juan,diaz,porlier,creador,liberalismo]]></media:keywords>
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