Bostezar cuando sentimos sueño, cuando estamos a punto de irnos a dormir o cuando estamos recién levantados de la cama es algo natural. También bostezamos cuando estamos aburridos e incluso lo hacemos cuando estamos en el útero materno. Pero ¿por qué hay épocas como el verano en las que bostezamos mucho más? Al parecer existe un motivo muy claro.

Este es el motivo por el que bostezamos más durante el verano

El bostezo es un acto reflejo que utiliza nuestro cuerpo para mantenernos despiertos y aumentar la concentración, e incluso puede ser contagioso. Pero el aumento de los bostezos durante el verano parece estar causado por el cerebro, tal y como se recoge en un estudio publicado en la revista Physiology & Behavior.

Al parecer, el cuerpo utiliza el bostezo más durante el verano porque lo considera un mecanismo natural para refrescarse. El cerebro, cuando sufre más calor, utiliza el bostezo como una forma de introducir aire fresco en el organismo. Además, al bostezar realizamos un mayor esfuerzo cardiovascular que permite enviar al cerebro un mayor flujo de sangre para enfriarlo.

El mismo estudio también ha demostrado que el mayor número de bostezos durante el verano parece perder su efecto por encima de los 37º de temperatura, ya que el cerebro identifica que el bostezo ya no sirve de nada para refrescar el cuerpo porque hace demasiado calor. Esta reacción física tiene su origen a nivel cerebral y es algo que también afecta a los animales.

Aunque el bostezo no ha sido una de las áreas más investigadas por la ciencia, lo cierto es que se están dando grandes pasos para revelar detalles como este que nos permiten conocer mejor la utilidad del bostezo y por qué se bosteza con más frecuencia durante la época estival. Así que, si bostezas más durante el verano, no tiene por qué estar relacionado con una falta de sueño, sino con una reacción frente al calor.